La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) de Colombia ha revisado al alza el balance de víctimas de los denominados 'falsos positivos', situándolo en 7.837 civiles ejecutados por integrantes del Ejército entre 1990 y 2016 y posteriormente presentados como supuestos guerrilleros abatidos en combate para obtener recompensas.
Hasta ahora, el registro oficial recogía 6.402 víctimas. El presidente colombiano, Gustavo Petro, se ha referido este martes a la nueva cifra a través de sus redes sociales, donde ha descrito estas ejecuciones como "el peor crimen contra la humanidad cometido en las Américas en este siglo".
En su mensaje, el mandatario ha subrayado que "Se eleva a 7.837 la cifra de jóvenes asesinados por la fuerza pública dirigida por el expresidente (Álvaro) Uribe y que eran presentados como guerrilleros dados de baja", acompañando el texto con un vídeo en el que el magistrado de la JEP Pedro Elías Díaz Romero divulga el dato actualizado.
El propio Díaz ha precisado que el número de víctimas es "dinámica conforme avanzan los casos que se abordaron en el Macrocaso 03, sobre asesinatos y desapariciones forzadas presentadas falsamente como bajas en combate por agentes del Estado", dejando la puerta abierta a nuevas variaciones a medida que se profundiza en las investigaciones.
También este martes, el presidente de la JEP, Alejandro Ramelli, ha explicado en una comparecencia ante los medios que el aumento de los casos de falsos positivos obedece a la ampliación del periodo analizado —antes limitado a los años 2002 a 2008— y a un cruce más amplio de bases de datos e informes disponibles.
Ramelli ha añadido que la cifra podría seguir creciendo, ya que todavía faltan por incorporar los resultados de las audiencias en curso en la sala de definición de situaciones jurídicas, donde se siguen recabando testimonios y elementos probatorios.