El alto comisionado para la Paz de Colombia, Otty Patiño, confirmó este viernes la suspensión de las conversaciones con la disidencia de las FARC conocida como Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, como respuesta a la reciente escalada de violencia, que se ha saldado con la muerte de tres militares y varios civiles heridos.
Patiño detalló que “hasta que no haya claridad tanto de la intención como de los hechos”, ocurridos en una zona rural de Ipiales, en el departamento de Nariño, esa mesa de negociación “está interrumpida”, aunque mantiene la expectativa de “que esas interrupciones puedan ser salvables”.
Hasta el área afectada se ha desplazado el jefe de la delegación de paz que dialoga con ese grupo armado, Armando Novoa, quien esta misma semana ya había planteado la conveniencia de que el Ejecutivo revisara la continuidad de las conversaciones ante la gravedad de lo sucedido, según explicó Patiño en una entrevista con Caracol Radio.
“Tiene una reunión para empezar un esclarecimiento de esos hechos, que desafortunados, trágicos, que han ocurrido en la zona de Ipiales, básicamente, donde en la cual murieron tres soldados atacados por drones”, recordó el comisionado.
La Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano es una escisión de la disidencia de la Segunda Marquetalia, que agrupa a Comandos de la Frontera y la Coordinadora Guerrillera del Pacífico, y cuenta con el histórico mando guerrillero José Vicente Lesmes, alias 'Walter Mendoza', como su representante en la mesa de conversaciones.
Proceso con las disidencias de 'Calarcá'
Patiño abordó también otro de los canales de negociación que el Gobierno mantiene con una facción distinta de las disidencias de las FARC, la encabezada por Alexander Díaz Mendoza, alias 'Calarcá', igualmente bajo presión pública por las actuaciones de ese grupo.
En este sentido, confirmó que, en línea con la petición del presidente Gustavo Petro, ya se está revisando la verdadera voluntad de paz de 'Calarcá', quien, señaló, parece estar “atravesado” por el intenso pulso territorial que sostiene con otro jefe disidente, Nestor Vera Fernández, alias 'Iván Mordisco'.
“Esa parte oscura es la que nubla un poco el panorama de desarrollo de la paz”, explicó Patiño al referirse a esa confrontación interna.
Las disidencias del Estado Mayor de los Bloques y Frentes (EMBF) de 'Calarcá' se separaron del Estado Mayor Central (EMC) de 'Mordisco' con el propósito declarado de alcanzar un acuerdo con el Gobierno. No obstante, desde octubre de 2023, cuando se fijaron determinados compromisos, no han detenido sus operaciones, han ampliado su control territorial y siguen protagonizando choques frecuentes con la fuerza pública.