Colonos israelíes han prendido fuego en las últimas horas a dos mezquitas de Cisjordania, en el marco del repunte de ataques violentos que vienen llevando a cabo en las últimas semanas contra la población palestina en este territorio ocupado, una escalada que el pasado viernes culminó con el asesinato de cuatro cisjordanos durante una incursión en la localidad de Tell.
El Consejo Supremo de Fetuas palestino ha informado de la quema de una mezquita en Kur, próxima a Tulkarem, y de otra en Qusra, al sur de Nablús, sin que por el momento se hayan registrado víctimas. Además de los daños materiales, en el interior de la mezquita de Kur se han encontrado consignas de carácter racista, según ha señalado la agencia oficial de noticias palestina WAFA.
El Consejo de Cooperación del Golfo, que agrupa a los países árabes ribereños del golfo Pérsico, ha condenado un “crimen atroz” y ha reclamado a Israel que ponga freno de manera inmediata a la actuación de sus colonos. El secretario general del CCG, Jassim Mohamed al Budaiwi, ha subrayado que lo sucedido “constituye una flagrante violación del Derecho Internacional y del Derecho Humanitario, y una provocación a los sentimientos de los musulmanes de todo el mundo”.
Según el organismo regional, estos actos de vandalismo se añaden a una cadena ininterrumpida de “violaciones y ataques contra el pueblo palestino y sus lugares sagrados”, que se repiten “como resultado de las continuas políticas de protección y de hacer la vista gorda ante los ataques de los colonos, lo que fomenta la impunidad y conduce a una peligrosa escalada que amenaza la seguridad y la estabilidad en la región”.