La Policía de Irlanda del Norte ha informado este martes de la detención de un hombre de 66 años, al que se le imputan delitos de terrorismo por su presunta implicación en el ataque con coche bomba perpetrado el sábado por la noche contra la comisaría de Policía de Dunmurry, en el sur de Belfast.
“Tras los registros realizados esta mañana, martes 28 de abril, un hombre de 66 años ha sido en la zona de Dunmurry en virtud de la Ley Antiterrorista y trasladado a la comisaría de Musgrave para ser interrogado”, ha señalado en un comunicado.
Las fuerzas de seguridad han precisado que se están desarrollando varios registros en distintos puntos del este y del oeste de Belfast y que, como medida preventiva, se intensificarán los controles en carretera y se aumentará la presencia de patrullas policiales en el área.
“Nos preocupan las amenazas de grupos disidentes en toda Irlanda del Norte, especialmente tras el reciente ataque a la comisaría de Dunmurry, que tenía una clara intención de causar daño y desestabilizar a la comunidad, e incluso de herir o matar a agentes y personal policial”, ha indicado el subcomisario del departamento de delitos, Davy Beck.
El grupo republicano disidente Nuevo IRA se responsabilizó del atentado. Según la investigación, el conductor aparcó el coche junto a la comisaría y lo abandonó antes de que explotara una bombona de gas colocada en el interior del vehículo, sin causar heridos.
La ministra principal de Irlanda del Norte, Michelle O'Neill, afirmó en redes sociales que “los responsables del ataque” en Dunmurry “no representan absolutamente a nadie”. “No tienen visión, no cuentan con apoyo y no tienen nada que ofrecer a nuestra sociedad. Nuestras comunidades merecen la paz”, dijo.
El IRA anunció el final de su campaña armada en 2005, tras declarar un alto el fuego en 1997, poniendo fin a décadas de violencia contra Reino Unido. No obstante, subsisten facciones disidentes que rechazan el proceso de paz y mantienen su actividad terrorista.