El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este jueves un nuevo paquete de sanciones contra nueve personas, entre las que se encuentra el embajador de Irán en Líbano, a las que acusa de obstaculizar los esfuerzos para el desarme del partido-milicia chií libanés Hezbolá, considerado por Washington como organización terrorista.
Según detalló la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro, entre los sancionados se incluyen cuatro figuras destacadas de Hezbolá: Mohamed Abdel Motaleb Fanich, quien “lidera el consejo ejecutivo” del grupo chií; y tres diputados de la formación en el Parlamento libanés, Ibrahim al Musawi, Huseín al Hajj Hasán y Hasán Nizamedine Fadlallá. Este último ha estado al frente de la cadena de televisión Al Manar y participó en la creación de la emisora Al Nur, dos medios afines a Hezbolá que ya habían sido objeto de sanciones por parte de Estados Unidos.
El Gobierno estadounidense extiende además las sanciones a otros cuatro ciudadanos libaneses. Dos de ellos, Ahmad Asaad Baalbaki y Alí Ahmad Safawi, actúan como agentes de seguridad del partido chií AMAL, descrito por el propio Tesoro como “aliado político y socio de seguridad de Hezbolá”.
Los otros dos señalados forman parte de las Fuerzas Armadas de Líbano: el jefe del Departamento de Seguridad Nacional, el general de brigada Jatar Naser Eldín, y el responsable de Inteligencia del Ejército en Dahiyé, el coronel Samir Hamadi, zona considerada bastión de Hezbolá en el sur de Beirut. De acuerdo con la nota del Tesoro, ambos “compartieron información de Inteligencia importante con Hezbolá durante el conflicto en curso a lo largo del último año”.
En este mismo paquete se incluye también al embajador de Irán en Líbano, Mohamad Reza Sheibani, que ya había sido declarado a finales de marzo “persona non grata” por las autoridades libanesas, que además emitieron una orden de expulsión en su contra.
El Tesoro subrayó que “el Gobierno libanés exigió que las fuerzas de seguridad adoptaran medidas enérgicas para detener las actividades del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, que ha apoyado las operaciones militares de Hezbolá”.
En el comunicado, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, recalcó la postura de Washington al afirmar que “Hezbolá es una organización terrorista y debe ser desarmada por completo. El Tesoro seguirá tomando medidas contra los funcionarios que se han infiltrado en el Gobierno libanés y que permiten que Hezbolá lleve a cabo su insensata campaña de violencia contra el pueblo libanés y obstaculice una paz duradera”.