El Rey Felipe VI ha realizado una emotiva defensa del valor de la educación como fundamento del progreso y de la democracia, y también como herramienta para aprender a pensar, cuestionar y escuchar, durante su visita al internado canadiense donde cursó su último año antes de entrar en la universidad y en el que ha rememorado que "creció y maduró".
El monarca ha puesto fin a su viaje oficial a Canadá en el Lakefield College School, situado en la región de Ontario. En este centro estudió el curso 1984-1985 y, este jueves, ha sido distinguido como patrón honorario. Asimismo, ha asistido al acto de presentación del nuevo centro de estudiantes, que llevará el nombre 'Rey Felipe VI de España'.
En este internado, ha recordado, no solo recibió "conocimiento académico". "También crecí y maduré en los valores del esfuerzo, la amistad y el compromiso", ha señalado, destacando que allí forjó amistades que se han mantenido "en el tiempo y la distancia" y evocando algunas vivencias de aquella etapa.
En Lakefield, ha añadido, "verdaderamente aprendí a comprender que la educación no es simplemente una fase de la vida, sino el terreno en el que una vida se modela".
Felipe VI ha recalcado que "la educación es uno de los grandes pilares sobre los que se sostienen nuestras sociedades", insistiendo en que "es inseparable del progreso y también esencial para la vitalidad de nuestras democracias".
La educación, ha continuado en su alegato, "no impone ideas, sino que nos permite pensar, cuestionar y entender" y, al hacerlo, "aprendemos no solo a saber, sino a discernir; no solo a hablar, sino también a escuchar; y no solo aspirar por nosotros mismos, sino a contribuir para otros".
En esta línea, ha defendido que "el pensamiento crítico y preocuparse y moverse por el bien común nos hace mejores ciudadanos, más altruistas, preocupados y comprensivos".
Papel de los profesores y liderazgo público
Felipe VI ha querido destacar igualmente el papel esencial de los docentes, situándoles "en el corazón de esta misión". Dirigiéndose al profesorado presente, ha señalado que "vuestro trabajo va más allá de la transmisión de conocimiento" y ha enfatizado que "guían, desafían e inspiran".
"A través de vuestra dedicación y ejemplo, animáis a los jóvenes a pensar de forma independiente, a mantener la curiosidad y a crecer con confianza y humanidad", ha añadido el Rey, reconociendo su influencia en la formación de las nuevas generaciones.
En la parte final de su intervención, ha expresado su reconocimiento a Lakefield. "Tengo el honor de representar a España por todo el mundo y puedo aseguraros que muchos de los valores que aprendí en Lakefield han desempeñado un papel importante para prepararme para la labor", ha afirmado.
A su juicio, la visión de su antiguo internado, "inspirar líderes que se preocupan, conectan y contribuyen", encaja plenamente con las demandas del presente. En la actualidad, ha subrayado, "el liderazgo requiere más que competencia, reclama integridad, un juicio sensato y la capacidad de implicarse con otros en un espíritu de respeto y apertura".
Según Felipe VI, "es indispensable" el liderazgo público. Las democracias, ha defendido, "dependen de individuos que estén dispuestos a servir, a defender los valores compartidos y a trabajar por el bien común, incluso cuando es desafiante". En su reflexión, ha resumido que "liderar no es imponer, sino guiar; no es dividir, sino reunir; no es buscar reconocimiento, sino servir a los demás".
Por último, ha mostrado su gratitud por el "honor" de ser nombrado patrón honorario del colegio, una distinción que ha asumido con "responsabilidad y compromiso". Ha recordado que Lakefield le ofreció "no solo conocimiento y experiencias inolvidables, sino también amistad que atesoraré durante toda la vida".