EEUU castiga a un senador camboyano y a decenas de implicados por una gran trama de ciberestafas

EEUU sanciona a Kok An y a su red por una macrotrama de ciberestafas desde casinos en el sudeste asiático que ha costado miles de millones a víctimas.

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El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, en una imagen de archivo Europa Press/Contacto/Michael Brochstein

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Las autoridades de Estados Unidos han comunicado este jueves la imposición de sanciones económicas al senador y magnate camboyano Kok An y a más de una veintena de personas y entidades vinculadas a él, a las que acusan de participar en operaciones de ciberestafa que habrían sustraído “millones de dólares” a “víctimas” estadounidenses.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro ha incorporado a Kok An a su lista de sancionados. Se trata de un senador camboyano que “controla redes de estafadores en todo el país”, junto a otras 28 “personas y entidades de su red”, según ha detallado el organismo en un comunicado, en el que subraya que “los estafadores del sudeste asiático” de esta estructura “han sustraído millones de dólares a víctimas estadounidenses” mientras actuaban “bajo la protección de Kok An y sus conexiones políticas”.

El Tesoro precisa que Kok An es dueño de “numerosas empresas y propiedades en todo el país que albergan centros de estafa”, y recalca que su principal grupo hotelero, Crown Resorts, “es propietaria de casinos, complejos turísticos y otros edificios en Poipet, Sihanoukville, Bavet y otras ciudades camboyanas que se han convertido en recintos desde los que organizaciones criminales llevan a cabo fraudes de inversión en activos digitales y otras estafas”.

“Utilizando el señuelo de la amistad o las relaciones románticas, estos estafadores convencen a estadounidenses vulnerables para que transfieran sus ahorros en forma de activos digitales prometiéndoles oportunidades de inversión y altos rendimientos, solo para robarles los fondos”, indica la nota, que añade además que “en algunos caso” los propios autores materiales de estas estafas son a su vez “víctimas de trata de personas” y se ven “obligadas a cometer actos ilegales bajo amenaza de violencia”.

El comunicado advierte de que esta red, que opera desde “casinos y parques de oficinas adaptados para actividades fraudulentas”, “blanquea los fondos de las víctimas” y “sirve de base para atacar a ciudadanos estadounidenses y cometer abusos contra los Derechos Humanos con total impunidad”.

Al hilo de estas medidas, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, ha definido como “prioridad máxima” para la Administración de Donald Trump “la eliminación del fraude”, y ha asegurado que su departamento “seguirá persiguiendo a los estafadores y centros de estafa que roban miles de millones de dólares a los estadounidenses trabajadores, independientemente de donde operan o de lo bien conectados que estén”.

Washington alerta de que las grandes operaciones de ciberestafa impulsadas por “delincuentes con sede en el sudeste asiático” contra ciudadanos de Estados Unidos son cada vez más habituales. De acuerdo con estimaciones del propio Gobierno estadounidense, los residentes en el país perdieron “al menos 10.000 millones de dólares (unos 8.563 millones de euros) en 2024” por este tipo de delitos, lo que supone un incremento del 66 % respecto al año anterior.

Recompensas millonarias y nuevas actuaciones

Junto a las sanciones, el Grupo de Trabajo contra las Estafas ha informado de la imputación de dos individuos que supuestamente dirigían un complejo de estafas en Birmania mientras trataban de “poner en marcha” otro en Camboya. También ha comunicado la incautación de una aplicación de mensajería en redes sociales utilizada para captar víctimas de trata para un complejo de estafas en Camboya, así como la intervención de 503 dominios web fraudulentos empleados para fraudes de inversión en criptomonedas.

Paralelamente, el Departamento de Estado ha ofrecido una recompensa de hasta 10 millones de dólares (unos 8,6 millones de euros) por información que ayude a recuperar los fondos obtenidos mediante esquemas fraudulentos vinculados a inversiones en criptomonedas en el complejo de Tai Chang, en el estado de Karen.

Del mismo modo, ha anunciado una recompensa de hasta 4 millones de dólares (algo más de 3,4 millones de euros) por datos que permitan detener a Daren Li, relacionado con dicha red y condenado por blanqueo de capitales, que se encuentra huido tras quitarse la tobillera electrónica de control.