El Parlamento de Francia ha dado su aprobación definitiva a la norma que veta el uso de redes sociales a los menores de 15 años, una medida que está previsto que comience a aplicarse desde septiembre y que se desplegará de forma gradual hasta el 1 de enero de 2027.
“Me comprometí a hacerlo y ahora se ha aprobado como ley: se prohibirán las redes sociales para los menores de 15 años a partir del próximo curso escolar. Agradezco a los legisladores su labor”, ha señalado el presidente de Francia, Emmanuel Macron, en un mensaje publicado en redes sociales.
Por su parte, la ministra de Asuntos Digitales, Anne Le Hénanff, ha destacado que se trata de una medida pionera que ha “inspirado a numerosos socios europeos”, al tiempo que ha permitido “inscribir la protección de los menores” en los entornos digitales entre las prioridades del G7.
“Esta ley marca una etapa decisiva: protege más a los más jóvenes frente a los riesgos de las redes sociales y envía un mensaje claro a las plataformas, que deberán ahora asumir plenamente sus responsabilidades. Proteger a nuestros niños no es una opción. Es una responsabilidad. Hoy, Francia ha elegido actuar”, ha apuntado.
El Ejecutivo pretende que la prohibición —planteada inicialmente por la diputada del partido Renacimiento, Laure Miller, aunque ha sido objeto de ligeros retoques— entre en vigor con el arranque del curso escolar en septiembre, si bien antes deberá pronunciarse el Consejo Constitucional.
El texto fue validado la víspera por una comisión mixta de parlamentarios y ha recibido el respaldo definitivo en la Asamblea Nacional con 279 votos a favor, mientras que los diputados de La Francia Insumisa se han opuesto.
La propuesta, que en un inicio incluía una ‘lista negra’ de plataformas, tuvo que ser revisada después de que a principios de julio la Comisión Europea advirtiera de que algunos artículos podían vulnerar el Reglamento Europeo de Servicios Digitales (DSA) al conceder competencias excesivas al regulador francés.
La ley no detalla qué sistemas se usarán para comprobar la edad de los usuarios y deja en manos de las propias plataformas el diseño de sus mecanismos de verificación. Además, la aplicación será escalonada: las nuevas cuentas deberán someterse a controles de edad desde el 1 de septiembre, mientras que las ya existentes quedarán sujetas a esta obligación a partir del 1 de enero de 2027.
La iniciativa, promovida por el Gobierno de Macron, incluye también la prohibición de utilizar teléfonos móviles en los institutos, en concreto en los cursos de bachillerato. A la vez, los centros educativos estarán obligados a desarrollar campañas de sensibilización sobre el uso responsable de la tecnología y el entorno digital.