El partido en el poder en Burundi propone al presidente como candidato para las presidenciales de 2027

El CNDD-FDD designa a Évariste Ndayishimiye como su candidato para las presidenciales de 2027, en las que buscará la reelección en Burundi.

1 minuto

El presidente de Burundi, Évariste Ndayishimiye, durante su toma de posesión en 2020 (archivo) Europa Press/Contacto/Evrard Ngendakumana

El presidente de Burundi, Évariste Ndayishimiye, durante su toma de posesión en 2020 (archivo) Europa Press/Contacto/Evrard Ngendakumana

Comenta

Publicado

1 minuto

Más leídas

El partido que gobierna en Burundi, el Consejo Nacional para la Defensa de la Democracia-Fuerzas para la Defensa de la Democracia (CNDD-FDD), ha propuesto al actual jefe del Estado, Évariste Ndayishimiye, como su aspirante a las elecciones presidenciales previstas para 2027, en las que buscará un nuevo mandato.

“Évariste Ndayishimiye ha sido elegido durante el congreso nacional extraordinario del CNDD-FDD como candidato del partido a las presidenciales de 2027”, ha señalado la formación a través de un mensaje en redes sociales.

En su reacción, el presidente ha expresado su gratitud por la “confianza” depositada en su figura al ser designado para concurrir de nuevo a las urnas. “Gracias por lo que hemos logrado. Os animo a seguir trabajando juntos, para que todos los burundeses puedan prosperar y tener éxito. Permanezcan firmes”, ha remachado.

Ndayishimiye, de 57 años, asumió la jefatura del Estado en 2020 para un periodo de siete años, pocos días después de la muerte repentina de su antecesor, Pierre Nkurunziza, víctima de un infarto.

El actual mandatario se impuso en los comicios celebrados ese mismo año, unos resultados que fueron confirmados por el Tribunal Constitucional, que declaró “nulos y sin efecto” los recursos presentados por la oposición por un supuesto fraude electoral en las presidenciales.

Aquellas elecciones estuvieron marcadas por un repunte de la violencia y por el temor a que el país pudiera volver a una espiral de inestabilidad similar a la de 2015, cuando Nkurunziza optó a un tercer mandato pese a las denuncias de la oposición, que consideraba que esa decisión vulneraba el acuerdo de paz que puso fin a la guerra civil (1993-2005).