El primer ministro de Hungría, Péter Magyar, ha afirmado este jueves que la Unión Europea “volverá a comprar gas ruso” cuando concluya la invasión rusa de Ucrania, iniciada hace más de cuatro años, y se ha mostrado dispuesto a “abrir un nuevo capítulo en las relaciones con Kiev”.
En declaraciones al diario polaco Rzeczpospolita durante su visita oficial a Polonia, Magyar ha subrayado que, antes de avanzar hacia una mejora de los lazos con Ucrania, resulta imprescindible garantizar que la “minoría húngara que reside en el país cuente con los derechos más básicos”.
Al abordar la cuestión energética, ha sostenido que serán “la competitividad y la geografía” las que marquen el rumbo, defendiendo que el gas ruso “es más barato que el licuado que llega a través del mar Báltico” y remarcando que “la UE tendrá que volver a él”. En este contexto, ha recordado que “Rusia seguirá estando donde está hoy”.
Tras su reciente victoria electoral, Magyar ha explicado que “ha recibido el mandato del pueblo húngaro para lograr el objetivo de diversificar lo máximo posible las fuentes de energía” de las que depende el país, haciendo especial énfasis en la “seguridad en materia de suministro”.
El dirigente húngaro ha insistido también en la necesidad de valorar “tener en cuenta el precio inicial de la materia”, al señalar que “el gas licuado que viene desde el Báltico y pasa por Polonia y Eslovaquia es significativamente más caro que el gas que se importa de Rumanía, Rusia o Austria”. En este sentido, ha adelantado que, “por su puesto, vamos a iniciar conversaciones y vamos a trabajar juntos” para explorar diferentes vías de abastecimiento.
Magyar ha explicado que el primer ministro polaco, Donald Tusk, le ha trasladado que “hará todo lo posible por reducir el precio para que la oferta sea lo más competitiva posible”, aunque ha advertido de que “esto no depende solo de Polonia sino también de Estados Unidos y del mercado”. Pese a ello, ha recalcado que a Budapest “aún así, nos alegraría tener varias fuentes de suministro porque eso garantiza una mayor seguridad”.
En este marco, ha pronosticado que “la política europea cambiará de forma sustancial una vez finalice la guerra” y ha expresado su deseo de que el conflicto termine pronto: “Esperemos que esto suceda rápido. Necesitamos ser competitivos, y para eso es esencial contar con precios bajos, pero soy pragmático al respecto y entiendo las críticas”, ha concluido.