Elecciones en Israel 2026: a qué hora salen los resultados y cómo funciona el recuento de votos

Los primeros sondeos dan la victoria al Likud de Netanyahu, pero ningún bloque alcanza la mayoría para gobernar. El escrutinio oficial avanza durante la madrugada y el reparto definitivo de los 120 escaños se conocerá en los próximos días

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El presidente de Israel, Isaac Herzog, deposita el voto en Jerusalén durante la jornada electoral en el país. Saeed Qaq / Zuma Press / Europa Press
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Israel ha cerrado este martes los colegios electorales de las elecciones a la 26ª Knesset, en una jornada de participación histórica cuyos primeros sondeos a pie de urna dibujan un Parlamento sin mayorías claras. Las proyecciones difundidas por las principales televisiones israelíes atribuyen la primera posición al Likud de Benjamin Netanyahu, pero apuntan a que el primer ministro no conseguiría reunir los apoyos necesarios para continuar gobernando con sus actuales socios.

Las estimaciones de Kan 11, Canal 12 y Canal 13 otorgan entre 24 y 25 diputados al Likud y entre 21 y 23 a Yashar, la formación encabezada por Gadi Eisenkot. Aunque Netanyahu recuperaría la primera posición respecto a buena parte de las encuestas previas, su bloque se quedaría alrededor de los 50 escaños, frente a los 52 o 53 de los partidos judíos de la oposición. Las candidaturas árabes alcanzarían conjuntamente entre 17 y 18 representantes, una cifra que puede resultar decisiva en las negociaciones posteriores.

La Comisión Electoral Central había informado de que la participación alcanzaba el 74,3% a las 20.00 horas, ocho puntos por encima del registro de 2022 y el porcentaje más elevado a esa hora desde 1988. Más de 5,4 millones de ciudadanos habían acudido ya a votar cuando todavía faltaban dos horas para el cierre.

Con las urnas cerradas a las 22.00 horas en Israel, las 21.00 en España peninsular, comienza ahora el recuento oficial, cuyos primeros resultados se conocerán durante la noche y la madrugada. Está previsto que el escrutinio concluya el viernes 30 de octubre, mientras que la publicación oficial de los resultados definitivos tendrá lugar el 4 de noviembre.

¿Qué dicen los primeros sondeos a pie de urna de las elecciones en Israel?

Las principales cadenas de televisión israelíes han publicado sus primeras proyecciones inmediatamente después del cierre de los colegios electorales, ofreciendo una estimación del reparto de los 120 diputados.

Las encuestas de Kan 11, Canal 12 y Canal 13 coinciden en presentar al Likud como primera fuerza, con entre 24 y 25 escaños, por delante de Yashar, que conseguiría entre 21 y 23.

El resultado estimado supone, sin embargo, un retroceso para el partido de Netanyahu respecto a las elecciones de 2022, cuando obtuvo 32 diputados.

La principal incógnita se encuentra en el reparto por bloques. Según las proyecciones difundidas por las televisiones, la coalición de Netanyahu reuniría alrededor de 50 escaños, mientras que los partidos judíos contrarios al primer ministro obtendrían entre 52 y 53.

Ninguno alcanzaría los 61 diputados necesarios para disponer de mayoría absoluta, por lo que la representación de las candidaturas árabes, que aumenta respecto a las expectativas previas, podría adquirir especial importancia.

Las estimaciones de Kan 11 atribuyen 53 diputados al bloque opositor, 50 al encabezado por Netanyahu y 17 a los partidos árabes, que aparecen contabilizados por separado.

Sin embargo, estas cifras proceden de encuestas a pie de urna y todavía no representan votos escrutados. Las diferencias entre las proyecciones televisivas y el recuento oficial pueden modificar el reparto, especialmente si alguna candidatura queda cerca del mínimo electoral.

Cómo se cuentan los votos en Israel y cuándo comienza el escrutinio oficial

A diferencia de las elecciones generales españolas, en las que el escrutinio provisional permite conocer prácticamente todo el reparto de escaños durante la misma noche electoral, el sistema israelí contempla un recuento que puede prolongarse durante varios días, especialmente por la incorporación posterior de determinados votos emitidos fuera de los colegios ordinarios.

Una vez cerradas las urnas, los responsables de cada mesa electoral comienzan a contar las papeletas y trasladan los resultados a los órganos electorales correspondientes, que verifican los datos antes de incorporarlos al escrutinio nacional.

La Comisión Electoral Central publicará progresivamente los resultados recibidos de los colegios electorales, de modo que las primeras cifras oficiales deberían comenzar a conocerse durante la madrugada del miércoles 28 de octubre.

El avance del escrutinio permitirá comprobar si la ventaja del Likud reflejada en las encuestas a pie de urna se confirma en las papeletas y cómo evoluciona el reparto de escaños entre los distintos bloques.

La mañana del miércoles debería ofrecer una imagen más precisa del resultado, aunque todavía podrían producirse modificaciones relevantes, especialmente en el caso de los partidos que se encuentran próximos al umbral electoral.

También será importante comprobar si el crecimiento de las candidaturas árabes reflejado en las proyecciones se mantiene cuando se contabilicen los votos.

Los votos de los militares y otros colectivos se contabilizan después

Una de las particularidades del sistema electoral israelí es la existencia de los denominados votos de doble sobre, un procedimiento especial utilizado por determinados colectivos que no pueden votar en un colegio electoral ordinario.

Entre ellos se encuentran miembros de las Fuerzas Armadas, pacientes hospitalizados, personas privadas de libertad y trabajadores electorales, además de otros ciudadanos autorizados a utilizar este sistema.

Estas papeletas se introducen en un segundo sobre que contiene los datos necesarios para comprobar que el elector tiene derecho a votar y que no ha emitido otro voto.

Una vez verificada su identidad, el sobre interior se incorpora al recuento preservando el secreto del sufragio.

La contabilización de estos votos puede modificar los resultados provisionales, especialmente cuando las diferencias entre partidos son reducidas o alguna candidatura se encuentra cerca del porcentaje mínimo necesario para acceder al Parlamento.

En estas elecciones, la importancia del procedimiento aumenta porque los primeros sondeos dibujan diferencias estrechas entre los bloques y porque la representación de varios partidos pequeños puede condicionar la formación del próximo Gobierno.

El 3,25% de los votos puede decidir el reparto de escaños

El sistema electoral israelí utiliza una única circunscripción nacional para elegir a los 120 diputados de la Knesset, mediante un modelo de representación proporcional en el que los ciudadanos votan listas de partidos y no directamente al primer ministro.

Para conseguir representación parlamentaria, las candidaturas necesitan alcanzar al menos el 3,25% de los votos válidos. Las formaciones que no superan ese porcentaje quedan excluidas del reparto de escaños, aunque hayan recibido decenas de miles de sufragios.

Los 120 diputados se distribuyen entre las candidaturas que superan ese umbral mediante el método Bader-Ofer, que permite asignar los escaños en función de los votos obtenidos y de los acuerdos de excedentes electorales que pueden suscribir determinados partidos.

La importancia de este mecanismo es especialmente elevada en estas elecciones, puesto que varias candidaturas llegaron a la jornada electoral con expectativas próximas al mínimo exigido.

Entre ellas figuraban Amcha Yisrael, encabezada por Ofer Winter, y la alianza de Los Reservistas y el Nuevo Partido Económico, cuyos resultados pueden influir en el reparto entre los principales bloques.

Si una formación supera el 3,25%, puede acceder a varios escaños, mientras que quedarse unas décimas por debajo supone perder toda posibilidad de representación.

Por este motivo, la distribución definitiva de diputados puede variar incluso cuando el porcentaje total de votos escrutados sea elevado, especialmente si las diferencias entre las candidaturas pequeñas son mínimas.

Cuándo se conocerán los resultados definitivos

Aunque las primeras proyecciones ya se han publicado y el escrutinio oficial comenzará a ofrecer datos durante la madrugada, el calendario electoral establece diferentes fases para completar y formalizar el resultado.

Fecha Fase del escrutinio
Martes 27, 21.00 h (España) Cierre de urnas y publicación de las primeras encuestas a pie de urna.
Madrugada del miércoles 28 Primeros resultados oficiales del recuento.
Miércoles 28 Avance del escrutinio y primeras estimaciones basadas en votos contabilizados.
Viernes 30 de octubre Fecha prevista para completar el recuento.
Miércoles 4 de noviembre Publicación oficial de los resultados definitivos.

La Comisión Electoral Central será la encargada de validar el resultado y determinar la composición definitiva de la Knesset, una vez contabilizados los votos y resueltas las incidencias que puedan surgir durante el proceso.

El reparto que anticipan las encuestas todavía puede modificarse, por lo que la distribución de los escaños y las posibilidades de cada bloque deberán confirmarse con los datos oficiales.

La elevada participación registrada durante la jornada, especialmente en las localidades árabes, añade otra variable al escrutinio. Las primeras proyecciones atribuyen a estas candidaturas una representación conjunta de entre 17 y 18 diputados, por encima de los aproximadamente 13 a 15 que les concedían buena parte de las encuestas previas.

¿Quién formará Gobierno después de las elecciones?

El resultado electoral no determina automáticamente quién ocupará la jefatura del Gobierno israelí, puesto que la formación más votada no tiene garantizada la presidencia si no consigue reunir los apoyos parlamentarios necesarios.

La mayoría absoluta se encuentra en 61 de los 120 diputados, una cifra que obliga habitualmente a negociar acuerdos entre diferentes partidos.

Los primeros sondeos reflejan precisamente esa dificultad. Aunque el Likud aparece como primera fuerza, la suma de Netanyahu y sus socios se quedaría alrededor de los 50 escaños, mientras que la oposición judía obtendría entre 52 y 53, también por debajo de la mayoría.

La situación concede especial relevancia a las candidaturas árabes, aunque varios dirigentes de la oposición han expresado reservas sobre la posibilidad de formar un Gobierno con su respaldo.

Una vez proclamados los resultados, el presidente de Israel, Isaac Herzog, abrirá una ronda de consultas con los representantes de las formaciones elegidas y encargará la formación de Gobierno al diputado que considere con mayores posibilidades de obtener una mayoría.

El candidato designado dispondrá inicialmente de 28 días para negociar una coalición, con la posibilidad de solicitar una ampliación de hasta 14 días adicionales.

Si las negociaciones fracasan, el sistema contempla nuevos procedimientos para intentar formar un Ejecutivo antes de llegar a una eventual repetición electoral.

Por tanto, aunque el reparto de escaños pueda conocerse en los próximos días, la identidad del próximo primer ministro podría tardar varias semanas en quedar definitivamente resuelta. Las primeras proyecciones han confirmado un escenario fragmentado en el que el escrutinio y los pactos parlamentarios tendrán tanta importancia como la posición alcanzada por cada partido en las urnas.