Estados Unidos ha puesto en marcha este jueves su nuevo consulado en Nuuk, capital de Groenlandia, en un acto marcado por una nutrida protesta frente al edificio. Centenares de vecinos de la isla se han concentrado a las puertas de la legación para mostrar su rechazo a la retórica intervencionista del presidente estadounidense, Donald Trump.
En la ceremonia de inauguración del consulado, a la que no ha acudido ningún miembro del Ejecutivo groenlandés, ha tomado la palabra el embajador de Estados Unidos en Dinamarca, Ken Howery. Durante su intervención, ha remarcado que el futuro político de Groenlandia corresponde decidirlo únicamente a los propios groenlandeses.
Mientras se celebraba el acto oficial, los manifestantes se han situado ante la entrada del nuevo edificio y han entonado consignas como “Vete a casa, Estados Unidos”. Al mismo tiempo, han desplegado banderas de Groenlandia y pancartas contra el magnate republicano, todo ello bajo un amplio dispositivo policial destinado a preservar el orden y la seguridad.
La Administración estadounidense ha optado por trasladar su consulado desde unas dependencias más reducidas situadas en la zona portuaria a una sede de mayor tamaño en pleno centro urbano. El nuevo inmueble dispone de unas 3.000 metros cuadrados distribuidos en tres plantas, según ha informado el diario “Sermitsiaq”.
El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, comunicó esta misma semana al enviado especial de Washington, Jeff Landry, que la isla no está en venta durante una reunión que definió como “constructiva”, aunque aprovechó para dejar claras sus “líneas rojas”.
Landry, que ejerce como gobernador de Luisiana, llegó el domingo a Nuuk acompañado por una reducida delegación con el objetivo de asistir a una conferencia empresarial sobre el futuro de Groenlandia, coincidiendo con la apertura oficial del nuevo consulado estadounidense.