El barril de petróleo Brent, referencia para Europa, ha bajado hasta los 102 dólares, lo que supone un retroceso cercano al 2%, después de una sesión en la que llegó a tocar los 108 dólares y en la que Irán ha comunicado que 31 buques atravesaron el estrecho de Ormuz en las últimas 24 horas.
Al mismo tiempo, el West Texas Intermediate (WTI), indicador clave en Estados Unidos, se sitúa en 96 dólares, con un descenso diario del 2%. En paralelo, el contrato TTF de los Países Bajos, referencia europea para el gas natural, cotizaba en 46,86 euros por megavatio hora, un 5,2% menos.
El crudo ha perdido en torno a 6 dólares al cierre de la tarde, pese a haber repuntado durante buena parte del día y tras hundirse hasta un 7% en la sesión previa, unos movimientos bruscos que se han vuelto habituales desde que Estados Unidos e Israel iniciaron su ofensiva contra Irán el pasado 28 de febrero.
Las autoridades iraníes han señalado que en las últimas 24 horas hasta 31 barcos han cruzado por el estrecho de Ormuz, mientras Washington mantiene el bloqueo a los buques que utilizan este corredor con destino a puertos iraníes. En esta línea, el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ha señalado este jueves que sus fuerzas han “redirigido a 94 buques comerciales e inmovilizado a cuatro”.
Asimismo, la Armada iraní ha recalcado su labor para “establecer una ruta segura y despejada” en la zona “a pesar de la agresión del Ejército estadounidense” y de una “inseguridad sin precedentes” en el golfo Pérsico.
Por otro lado, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha alertado de que el mercado petrolero podría entrar en “zona roja” en julio o agosto, a medida que se reducen las reservas y el tirón de la demanda de crudo tensiona la oferta, en un contexto marcado por el incremento de los desplazamientos en verano.
“Normalmente, la demanda y el consumo de petróleo aumentan. (Sin embargo), las reservas se están agotando, no llega petróleo nuevo de Oriente Próximo y la demanda está aumentando. Esto puede ser complejo, y podríamos entrar en la zona roja en julio o agosto si no mejora la situación”, ha señalado este jueves el director de la AIE, Fatih Birol, durante un acto del 'think tank' británico Chatham House.
En este contexto, el Brent continúa muy por encima de los 72 dólares registrados antes del inicio de la guerra de Irán, aunque todavía lejos del máximo de abril, cuando el barril alcanzó los 126 dólares.
La práctica paralización del tráfico marítimo en Ormuz ha obligado a los productores del Golfo a reducir su bombeo, alimentando a la vez el encarecimiento del petróleo y del gas natural, mientras el sector permanece pendiente de una posible desescalada en la zona y del fin de los ataques.
Estos bruscos ajustes de precios en los mercados energéticos se producen en un escenario en el que siguen sin apreciarse señales firmes de una resolución cercana del conflicto, con el inquilino de la Casa Blanca dejando abierta la opción de nuevos bombardeos sobre la República Islámica de Irán y admitiendo que no tiene prisa por alcanzar un alto el fuego.