Las autoridades de la Franja de Gaza, bajo control del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), han denunciado este martes una "drástica y peligrosa disminución" en la llegada de ayuda al enclave palestino. Según sus cálculos, desde enero de 2026 apenas habría entrado algo más de un tercio de la asistencia humanitaria básica planificada y, en el mes de mayo, solo se habría alcanzado una cuarta parte, cifras que atribuyen directamente a las restricciones impuestas por Israel.
La Oficina de Prensa de las autoridades gazatíes ha señalado en un comunicado, difundido por el diario 'Filastín', cercano a Hamás, que "ha habido una drástica y peligrosa disminución en el número de camiones de ayuda humanitaria que ingresan a la Franja de Gaza debido a las medidas restrictivas impuestas por la ocupación", y ha lamentado "la magnitud de esta disminución y la persistencia de la política de restricciones y el bloqueo" sobre el territorio.
En sus datos, la Oficina de Prensa sostiene que Israel "solo ha permitido el ingreso de 48.636 camiones de los 131.400 que debían ingresar desde el alto el fuego", lo que supone un "índice de cumplimiento" que apenas supera el 37%. De este modo, "más del 63% de la ayuda humanitaria básica no ha ingresado desde que entró en vigor el alto el fuego", en octubre de 2025.
La situación se habría agravado aún más en mayo de 2026. Entre los días 1 y 18 de ese mes, siempre según las cifras de las autoridades gazatíes, "solo ingresaron 2.719 camiones de los 10.800 que debían ingresar, con un índice de cumplimiento que se redujo a tan solo el 25%".
Para la Oficina de Prensa, "este descenso confirma sin lugar a dudas que la ocupación está aplicando una política sistemática que utiliza alimentos, medicamentos y ayuda humanitaria como instrumentos de presión y chantaje político, en violación de las normas del Derecho Internacional Humanitario y causando daños catastróficos a la población civil".
El incremento del flujo de ayuda humanitaria hacia la Franja de Gaza figura como uno de los pilares centrales de la primera fase del plan internacional para el enclave diseñado por Estados Unidos. La denuncia de las autoridades gazatíes se produce en un momento confuso de este programa, cuyas fases parecen solaparse: Washington anunció en enero de este año el inicio del segundo estadio, pero la Junta de Paz para Gaza no afirmó hasta dos meses después que la primera etapa estaba "prácticamente completada".
En este contexto, Hamás ya advirtió a finales de abril de que la exigencia de que el movimiento inicie su proceso de desarme —incluido en la mencionada fase dos— sin haber cumplido antes otros compromisos de la primera fase "contradice" el plan presentado por la Administración de Donald Trump.
Las nuevas críticas de las autoridades gazatíes sobre la reducción de la entrada de ayuda humanitaria coinciden, además, con el anuncio de Israel de la detención de los 430 participantes de la última flotilla con destino a la Franja, que pretendía desafiar el bloqueo naval israelí del enclave y entregar suministros de emergencia.