El primer ministro húngaro, Péter Magyar, ha comunicado este jueves el fin del estado de emergencia que seguía en vigor desde la crisis del coronavirus y que fue prolongado en 2022 para hacer frente a los posibles riesgos humanitarios y de seguridad derivados del inicio de la invasión rusa de Ucrania.
“El estado de emergencia de guerra en Hungría está llegando a su fin, y con él también ponemos fin a la regla de emergencia basada en los decretos introducidos por el gobierno de Orbán hace seis años”, ha dicho en redes sociales.
“Estamos regresando a la normalidad”, ha afirmado Magyar. Aquel marco excepcional permitió al entonces Ejecutivo del primer ministro Viktor Orbán gobernar mediante decretos, una potestad que despertó críticas entre varios de sus socios dentro de la Unión Europea.
Orbán activó este régimen extraordinario en 2020 para afrontar las consecuencias de la pandemia de la COVID-19 y, dos años más tarde, optó por prolongarlo con el argumento de responder a los retos derivados de la guerra en Ucrania. La última extensión, respaldada por el Parlamento a finales de 2025, expiró el miércoles 13 de mayo.
En estos cuatro años se han aprobado más de 170 decretos bajo este paraguas legal. Algunas medidas, como determinadas ayudas al sector agrario, la limitación del precio de los combustibles o el control de los márgenes de beneficio de ciertos productos, seguirán vigentes gracias a una nueva ley aprobada recientemente por el Parlamento.