El Ejecutivo israelí ha comunicado este jueves la designación del diplomático George Deek como enviado especial para el Mundo Cristiano, una figura de reciente creación destinada a “profundizar los lazos con comunidades cristianas de todo el mundo”.
“El Estado de Israel da una gran importancia a sus relaciones con el mundo cristiano y con sus amigos cristianos de todo el mundo”, ha afirmado el ministro de Exteriores, Gideon Saar, quien ha manifestado su “confianza” en que Deek “contribuya en gran medida a la amistad y el refuerzo de los lazos entre el Estado de Israel y el mundo cristiano”.
Deek, que en 2018 fue nombrado embajador en Azerbaiyán —convirtiéndose entonces en el primer cristiano en ocupar una embajada en la historia de Israel—, pertenece a la comunidad cristiana de Jaffa, tal y como ha señalado el Ministerio de Exteriores israelí en un comunicado difundido en redes sociales.
Este nombramiento se produce tras varios episodios de tensión con comunidades cristianas, entre ellos la decisión de las autoridades israelíes de impedir al cardenal Pierbattista Pizzaballa, principal autoridad católica en Palestina, oficiar la misa de Domingo de Ramos en la iglesia del Santo Sepulcro.
Paralelamente, el Ejército israelí ha afrontado acusaciones por el daño o destrucción de templos y lugares de culto cristianos en la Franja de Gaza y en Líbano durante sus operaciones militares, y en fechas recientes se generó una fuerte controversia después de que un soldado fuese fotografiado mientras destruía con una maza una estatua de Jesucristo en el sur de Líbano.