El Ejército israelí ha comunicado en la madrugada de este martes que ha logrado interceptar dos proyectiles disparados desde territorio libanés contra Israel, pocas horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hiciera público un acuerdo con el partido-milicia chií Hezbolá para que cesaran sus ataques y de que confirmara que, finalmente, las fuerzas israelíes no bombardearían Beirut, la capital de Líbano, como se había adelantado.
“Tras las alertas activadas a las 01.35 horas (00.35 horas en la Península y Baleares) en varias zonas del norte del país, la Fuerza Aérea interceptó dos proyectiles lanzados desde Líbano hacia territorio israelí”, ha informado la portavocía de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en un mensaje en redes.
A continuación, el mando militar israelí ha señalado que se registró “la caída de un objeto aéreo sospechoso” en las inmediaciones de la frontera con Líbano, sin que se produjeran víctimas ni daños personales.
“Las alertas por lanzamiento de cohetes y misiles se activaron tras los intentos de interceptación”, ha agregado la portavocía de las FDI en la misma publicación.
Las últimas hostilidades de gran intensidad se remontan al 2 de marzo, cuando Hezbolá respondió con el lanzamiento de proyectiles contra Israel tras el asesinato del entonces líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en una ofensiva conjunta ejecutada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra el país asiático.
Ambas partes habían alcanzado un alto el fuego en noviembre de 2024, después de trece meses de enfrentamientos desencadenados tras los ataques del 7 de octubre de 2023. No obstante, desde esa fecha Israel continuó efectuando bombardeos de forma recurrente sobre territorio libanés y mantuvo tropas desplegadas en diversos puntos, alegando operaciones contra Hezbolá, mientras Beirut y la propia organización denunciaban estas acciones.