Keiko Fujimori ha asumido este martes la Presidencia de Perú con un discurso de investidura centrado, al igual que durante la campaña, en la lucha contra la inseguridad ciudadana y en la situación económica del país. En este contexto, ha comunicado un incremento del salario mínimo del 15%, que se situará en 1.300 soles (335 euros).
“Desde este 28 de julio de 2026, empezaremos a escribir nuestro futuro por los próximos cinco años. Ni un día más”, ha afirmado en una intervención de alrededor de una hora, después de recibir la banda presidencial de manos del presidente del Senado, Miguel Ángel Torres, y de jurar el cargo.
La nueva mandataria ha prestado juramento por los peruanos que “han sido históricamente postergados”, comprometiéndose a respetar la “importancia de la Iglesia católica en la formación cultural y moral” del país y a trabajar “incansablemente por un país seguro, próspero y unido”.
“A partir de este momento se inicia un cronómetro irreversible. Nos esperan 1.826 días de gestión en los que cada ministerio, cada región y cada funcionario público tendrá que trabajar intensamente, con metas medibles y rendición de cuentas constantes”, ha subrayado durante su mensaje.
La lideresa de Fuerza Popular ha remarcado que sus dos prioridades “inmediatas” serán afrontar las consecuencias del fenómeno El Niño y reforzar la seguridad de los ciudadanos, asuntos que ha definido como “frentes de emergencia nacional”. “Emplearemos recursos extraordinarios”, ha recalcado.
En el ámbito de la seguridad, ha adelantado que su administración pretende recuperar para las familias peruanas “cada barrio, cada carretera y cada espacio público”. Ha advertido de que allí donde “el crimen organizado, el narcotráfico y la minería ilegal” hayan desplazado al Estado, el Ejecutivo utilizará “todas las herramientas que la Constitución pone a disposición del Gobierno (...) Emprenderemos una profunda reforma penitenciaria para que las cárceles vuelvan a ser centros de reclusión y no centros de operaciones del crimen organizado”.
En esta misma línea, ha anunciado que las Fuerzas Armadas asumirán de forma temporal las labores de seguridad y control del orden en las zonas donde se decrete el estado de emergencia. “Durante los estados de emergencia, las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el liderazgo de las operaciones de seguridad y del control del orden interno, en estrecha coordinación con la Policía Nacional”, ha precisado.
En el plano social, ha asegurado que su objetivo “será mejorar la calidad de vida de todos los peruanos, desde la gestación hasta la tercera edad”. En este marco se inscribe la subida del salario mínimo, que pasará de los 1.130 soles actuales a 1.300 (de 291 a poco más de 335 euros).
La presidenta ha añadido además la puesta en marcha de una “pensión universal para los adultos mayores en situación de pobreza”. “Iniciaremos duplicando el monto de Pensión 65, de 350 soles bimestrales a 700 soles bimestrales (de 90 a 180 euros) para los adultos mayores en situación de pobreza extrema”, ha detallado, antes de referirse a otros propósitos de su gobierno, como la mejora de infraestructuras y la reorganización de la Administración Pública.
En su llamamiento final, Fujimori ha pedido unidad y diálogo, invitando a pensar en las próximas generaciones “y no en las próximas elecciones”. Ha reiterado que asume el poder con “un Estado debilitado por la improvisación”.
“Recibimos un Estado debilitado por la corrupción, donde las instituciones dejaron de servir a los ciudadanos (...) En muchos casos las instituciones cayeron en manos de intereses poco transparentes para obtener beneficios y privilegios a través de la contratación pública y la regulación del Estado en desmedro de los ciudadanos y de la libre competencia”, ha denunciado, aludiendo a la necesidad de recuperar la confianza en las instituciones.