La junta militar de Birmania designa a Tun Win nuevo jefe de la Fuerza Aérea en plena escalada de bombardeos

La junta birmana asciende a Tun Win al mando de la Fuerza Aérea mientras se intensifican los bombardeos y se agrava el conflicto interno en el país.

2 minutos

Militares del Ejército de Birmania en una foto de archivo. Aung Kyaw Htet/SOPA Images via Z / DPA

Militares del Ejército de Birmania en una foto de archivo. Aung Kyaw Htet/SOPA Images via Z / DPA

Comenta

Publicado

2 minutos

Más leídas

La junta castrense que dirige Birmania desde el golpe de Estado de 2021 ha designado este miércoles a Tun Win como nuevo responsable de la Fuerza Aérea, en un contexto marcado por el aumento de los ataques aéreos en distintas zonas del país.

Este nombramiento se enmarca en una serie de cambios internos acometidos en las Fuerzas Armadas durante los últimos meses. En noviembre, Tun Win pasó a ocupar uno de los puestos de mayor rango dentro del Ejército birmano, relevando a Zaw Win Myint, que fue trasladado al Ministerio de Exteriores y más tarde nombrado embajador en China.

El anterior comandante de la Fuerza Aérea, Tun Aung, fue promovido a ministro de Defensa por decisión del jefe de la junta y actual presidente, Min Aung Hlaing, cuando anunció la composición de su nuevo Gabinete, según ha informado el portal de noticias Irrawaddy.

Pese a la grave escasez de combustible que sufre el país, agravada por la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán, las autoridades militares birmanas han mantenido la campaña de bombardeos, que también ha tenido como objetivo infraestructuras civiles y campos de desplazados internos.

Fuentes citadas por el mencionado medio señalan que se han contabilizado al menos 26 incursiones aéreas contra objetivos civiles entre los días 13 y 16 de abril, coincidiendo con la celebración del tradicional Año Nuevo birmano. Más de 20 personas perdieron la vida en esos ataques en distintas regiones del país, entre ellos varios enclaves religiosos, ya que algunos de los blancos fueron monasterios budistas.

Birmania, inmersa en un prolongado conflicto armado, celebró elecciones el pasado mes de enero para conformar la nueva Cámara legislativa, que deberá escoger ahora al próximo presidente del país, un puesto que el actual líder de la junta, Min Aung Hlain, aspira a revalidar.

El golpe de Estado de 2021 fue ejecutado por el Ejército con el objetivo de invalidar los resultados de las elecciones generales de noviembre de 2020, en las que la Liga Nacional para la Democracia (NLD) de Suu Kyi obtuvo la mayoría parlamentaria, alegando un supuesto fraude electoral, una versión puesta en duda por observadores internacionales.

Tras la asonada, el país ha vivido una intensa campaña de represión contra opositores, activistas y manifestantes, a la que se ha sumado un repunte de los combates entre las fuerzas gubernamentales y diversos grupos rebeldes en varios estados, especialmente en áreas del noreste, cercanas a la frontera con China, y en el estado de Rajine, en el oeste del territorio birmano.