La Oficina de Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS, por sus siglas en inglés) ha avisado este martes de que, si el estrecho de Ormuz no vuelve a abrirse en las próximas semanas, numerosos Estados especialmente vulnerables podrían enfrentarse a una grave crisis de hambruna al quedarse sin los fertilizantes imprescindibles para sacar adelante sus cosechas.
El grupo de trabajo designado por el secretario general de la ONU, António Guterres, tiene como cometido garantizar el tránsito seguro de fertilizantes y materias primas asociadas con fines estrictamente humanitarios. Por este corredor marítimo, situado en el sur de Irán, circula aproximadamente un tercio del comercio mundial de fertilizantes, un elemento decisivo para países dependientes que podrían verse abocados a una crisis humanitaria si el paso permanece bloqueado.
“La idea del grupo de trabajo es desarrollar un mecanismo centrado en los fertilizantes y materias primas relacionadas, como la urea, el azufre y el amoníaco, para prevenir una crisis humanitaria masiva. Un tercio de todos los fertilizantes del mundo transitan por el estrecho de Ormuz, por lo que se puede apreciar la importancia del Golfo Pérsico para la producción de fertilizantes y el impacto que la interrupción tiene en toda la cadena de suministro”, ha explicado su director ejecutivo, Jorge Moreira da Silva, en una entrevista con el servicio informativo de la ONU.
La mayoría de los países que dependen en gran medida de estas importaciones se concentran en África y figuran entre los más frágiles por crisis previas. Sudán, Somalia, Mozambique, Kenia y Sri Lanka destacan entre las naciones que adquieren grandes volúmenes de fertilizantes a través de esta ruta.
“No podemos esperar a que todo esté solucionado para al menos arreglar algo a tiempo para la temporada de siembra. La temporada de siembra ya ha comenzado y, en la mayoría de los países de África, terminará en mayo. Por lo tanto, si no encontramos una solución de inmediato, la crisis será muy grave, especialmente para los países y ciudadanos más pobres”, ha declarado Moreira da Silva.
Según ha detallado la UNOPS, el mecanismo para garantizar la salida de los fertilizantes se apoyará en el “principio de generar confianza mediante una mayor rendición de cuentas y transparencia” entre todas las partes involucradas. El esquema contemplará varias fases, entre ellas el registro de los fertilizantes, la resolución de disputas, la monitorización, la verificación y la elaboración de informes periódicos.
“Al menos, establezcamos un mecanismo excepcional, limitado y con plazos definidos, específicamente para fertilizantes y materias primas relacionadas”, ha matizado el responsable de la oficina, antes de subrayar que “la razón para priorizar los fertilizantes radica en la clara relación entre la falta de acceso a ellos y la alteración de los sistemas alimentarios, lo que conlleva la amenaza de hambruna y hambre en muchos países”.