La salud de la Nobel de la Paz iraní Narges Mohammadi sigue en estado crítico tras nueve días ingresada

Narges Mohammadi sigue en estado crítico tras nueve días hospitalizada en Zanjan, mientras crece la presión internacional para que reciba tratamiento adecuado.

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La Premio Nobel de la Paz iraní Narges Mohammadi -/Narges Foundation Archive/dpa

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Taghi Rahmani, marido de la Premio Nobel de la Paz iraní Narges Mohammadi, ha denunciado este sábado que la activista continúa en estado crítico después de permanecer nueve días ingresada en un hospital de la ciudad de Zanjan, en el noroeste del país.

“Hoy se cumplen nueve días de la hospitalización de Narges Mohammadi. Su presión arterial ha bajado a 90/40 y su estado general es inestable; incluso hablar le resulta difícil”, ha expresado su marido en un mensaje difundido en redes sociales.

Rahmani ha detallado que los médicos logran estabilizar de forma temporal la situación de Mohammadi —que lleva días sufriendo fuertes dolores en el pecho por un presunto diagnóstico de angina vasoespástica— mediante medicación, pero su estado sigue siendo “inestable” y precisa con urgencia un tratamiento más adecuado.

La Fundación Narges Mohammadi ha señalado recientemente que tanto la familia como el equipo médico han reclamado su traslado inmediato a un hospital de la capital, Teherán, aunque han denunciado que el fiscal mantiene su negativa a autorizar este cambio de centro.

Mohammadi inició en febrero de este año una huelga de hambre para denunciar las condiciones de su encarcelamiento. La Premio Nobel de la Paz fue detenida el pasado 12 de diciembre durante un acto en memoria del abogado Josrou Alikordi, fallecido semanas antes en “extrañas circunstancias”.

La activista había sido excarcelada de forma provisional en diciembre de 2024 tras la aceptación por parte de la Fiscalía de Teherán de una petición de salida por motivos médicos. Meses antes, en octubre, tuvo que ser hospitalizada después de que su familia denunciara que las autoridades le habían impedido durante más de dos meses acceder a tratamiento pese al empeoramiento de su salud.

Mohammadi fue sentenciada inicialmente a seis años adicionales de prisión por conspiración y a un año y medio más por actividades de propaganda. Su abogado comunicó en febrero que se le había impuesto además una pena complementaria de dos años de prohibición de abandonar el país y otros dos años de destierro a la ciudad de Jusf, en el centro oeste de Irán.

La Unión Europea, “profundamente alarmada”

La Unión Europea se ha declarado “profundamente alarmada” por la situación médica de la activista e instado a las autoridades iraníes a “adopten de inmediato” todas las medidas necesarias para garantizar que reciba “atención médica adecuada con urgencia”.

“Recordamos que los cargos contra Narges Mohammadi se basan únicamente en su legítima y pacífica defensa de los Derechos Humanos, y reiteramos nuestro llamamiento a su liberación inmediata e incondicional”, ha señalado en un comunicado el portavoz del Servicio de Acción Exterior de la UE, Anouar El Anouni.

Asimismo, ha reclamado a Teherán la puesta en libertad de todas “los detenidos injustamente por ejercer de forma legítima su libertad de expresión, incluso durante las recientes protestas”, y ha urgido a que el país respete las obligaciones que le impone el Derecho Internacional.