La Unión Europea ha dado el visto bueno final a un préstamo de 90.000 millones de euros para Ucrania y al vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, una vez completado el procedimiento escrito entre los Veintisiete y sin que ni Hungría ni Eslovaquia hayan vetado finalmente ninguna de las decisiones.
Las dos iniciativas han salido adelante por unanimidad después de que se haya restablecido el tránsito de crudo por el oleoducto Druzhba, confirmado este jueves por Eslovaquia, meses después de su avería causada por un presunto ataque ruso, y tras el bloqueo de Budapest y Bratislava a cualquier medida favorable a Kiev hasta que este país asumiera la reparación de la infraestructura.
Fuentes de la presidencia chipriota del Consejo de la UE han explicado que, tras haber trabajado “sin descanso” para alcanzar un acuerdo, ahora los desembolsos a Ucrania “comenzarán lo antes posible”, proporcionando “un apoyo vital para las necesidades presupuestarias más urgentes” de Kiev.
Respecto a las sanciones contra Rusia, las mismas fuentes indican que las medidas económicas se aplicarán de inmediato tras su aprobación, mientras que las sanciones individuales (lista negra de personas y entidades) necesitarán antes la publicación de los nombres en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE).
Este último trámite llega apenas un día después de que los Veintisiete alcanzaran un acuerdo político para desbloquear tanto el préstamo como el vigésimo paquete de sanciones, tras dos meses de parálisis por parte de Hungría —y también de Eslovaquia en el caso de las sanciones—, y menos de 24 horas después de que Kiev anunciara que había terminado la reparación del oleoducto Druzhba.