Las autoridades bolivianas han comunicado que más de un centenar de personas han sido arrestadas en el contexto de las intensas protestas y paros que sacuden el país, en las que miles de ciudadanos expresan su rechazo al Ejecutivo del presidente, Rodrigo Paz, y denuncian la ausencia de políticas eficaces para hacer frente a la crisis económica.
Según ha detallado la Policía, la mayoría de los arrestos se han producido tras choques directos entre manifestantes y agentes en el centro de La Paz, epicentro de las marchas y concentraciones que se han sucedido en los últimos días en la capital.
Las fuerzas de seguridad han señalado que en esta zona se han producido diversos incidentes violentos y han responsabilizado a algunos participantes en las protestas de utilizar explosivos y objetos contundentes contra los efectivos policiales, que respondieron lanzando gases lacrimógenos con el objetivo de dispersar a la multitud. “En ese contexto, se han realizado múltiples detenciones en distintos puntos de la ciudad”, ha aclarado la Policía, según informaciones del diario “Los Tiempos”.
Los arrestados han sido puestos a disposición de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), donde permanecen retenidos mientras avanzan las pesquisas y se determina su situación legal, de acuerdo con las mismas fuentes.
Mientras el Gobierno habla de 104 detenidos hasta el momento, la ONG Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia rebaja la cifra a 95 personas arrestadas, aunque ha precisado que sigue a la espera de acceder a los reportes oficiales de las fuerzas del orden para conocer con exactitud las circunstancias de cada caso.
Bolivia entra ya en su tercera semana de movilizaciones en La Paz, con la implicación de sectores vinculados a la Central Obrera Boliviana, a los que se han unido mineros, docentes, activistas y colectivos indígenas, entre otros. Hasta ahora, al menos cuatro personas han perdido la vida en el marco de estos episodios de violencia.
A pesar de que Paz asumió la Presidencia hace apenas medio año, estos grupos mantienen la presión y reclaman la puesta en marcha de medidas urgentes para hacer frente a la grave crisis económica que arrastra el país desde hace décadas. Muchos de estos sectores, cercanos al expresidente Evo Morales, exigen respuestas inmediatas ante la escasez de combustible y el aumento de la inflación.