El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha dado instrucciones este lunes a las Fuerzas Armadas para que lleven a cabo nuevos ataques aéreos contra “objetivos terroristas” en Beirut, capital de Líbano, en el contexto de la escalada de la ofensiva y de la invasión terrestre en el país vecino.
En un mensaje difundido en redes sociales, Netanyahu ha indicado que ha ordenado “atacar objetivos terroristas en el barrio de Dahiye” como contestación a “las repetidas violaciones del alto el fuego por parte de la organización terrorista Hezbolá y los ataques contra ciudades y ciudadanos” en territorio israelí.
La publicación del primer ministro ha llegado poco después de que el Ejército de Israel informara de la muerte de otro soldado en un ataque con drones ejecutado por Hezbolá contra un destacamento militar situado en los alrededores del castillo de Beaufort, fortaleza tomada el domingo por tropas israelíes dentro de la nueva incursión en suelo libanés iniciada en marzo.
La semana pasada, Netanyahu ya había subrayado que el Ejército israelí está “intensificando” su campaña militar en Líbano, donde desde comienzos de marzo han perdido la vida más de 3.300 personas como consecuencia de estas operaciones, pese a las conversaciones en marcha con el Ejecutivo libanés para tratar de cerrar un acuerdo de paz.
En respuesta, el presidente de Líbano, Joseph Aoun, ha manifestado este mismo lunes en redes sociales que el país “hace frente a una agresión feroz” por parte de Israel y se ha comprometido a “poner fin al sufrimiento de los libaneses en general, y los del sur en particular”, además de “trabajar en la construcción del Estado, la reforma y la justicia”.
La actual oleada de violencia a gran escala comenzó el 2 de marzo, cuando Hezbolá lanzó proyectiles contra Israel como represalia por el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, durante la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra el país asiático.
Ambas partes habían acordado un alto el fuego en noviembre de 2024 tras trece meses de enfrentamientos vinculados a los ataques del 7 de octubre de 2023. Sin embargo, desde esa fecha Israel ha seguido realizando bombardeos de forma recurrente sobre territorio libanés y manteniendo efectivos desplegados en varios enclaves con el argumento de combatir a Hezbolá, mientras Beirut y el propio grupo denunciaban estas operaciones.