El presidente iraní, Masud Pezeshkian, ha reiterado que “todas las opciones siguen abiertas” para resolver la crisis desencadenada por la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero, unas declaraciones que ha realizado tras recibir este miércoles en Teherán al primer ministro paquistaní, Mohsen Naqvi, en el marco de los esfuerzos de mediación impulsados por Islamabad.
En un mensaje publicado en sus redes sociales, el jefe de Estado ha subrayado que “Irán ha cumplido sistemáticamente sus compromisos y ha explorado todas las vías posibles para evitar la guerra; por nuestra parte, todas las opciones siguen abiertas”.
Pezeshkian ha lanzado además un mensaje a la Administración Trump, a la que ha advertido de que “obligar a Irán a rendirse mediante la coacción no es más que una ilusión” y ha remarcado en la misma publicación que “el respeto mutuo en la diplomacia es mucho más sensato, seguro y sostenible que la guerra”.
Estas palabras se han producido poco después del encuentro en la capital iraní con el ministro del Interior de Pakistán, con quien ha tratado el estado actual de las conversaciones indirectas entre Teherán y Washington, y al que ha expresado su agradecimiento por el “apoyo y los esfuerzos del Gobierno paquistaní en favor de la estabilidad y la seguridad” en la región.
El portavoz del Ministerio de Exteriores, Ismaeil Baqaei, ha confirmado a la cadena estatal IRIB que las autoridades de Irán analizan la última propuesta remitida por Estados Unidos. “Hemos recibido los puntos de vista de la parte estadounidense y actualmente los estamos examinando”, ha indicado.
En esta línea, Baqaei ha destacado que la visita de Naqvi a Teherán favorece “el intercambio de mensajes” con Washington y contribuye a “esclarecer los textos enviados entre las partes”.
Al mismo tiempo, el portavoz ha respondido al presidente Donald Trump, calificando de “ridículo” que se hable de “ultimátums y plazos límite” contra Irán, después de que el mandatario estadounidense haya amenazado en varias ocasiones con reanudar los ataques sobre territorio iraní si Teherán no acepta sus condiciones.
La escalada de tensión continúa pese a que Estados Unidos e Irán mantienen un canal de diálogo abierto. Las profundas diferencias entre las partes han impedido, por ahora, celebrar una segunda reunión en Islamabad, capital de Pakistán, donde tuvo lugar un primer encuentro cara a cara tras el alto el fuego acordado el 8 de abril, prorrogado desde entonces sin fecha tope por decisión de Donald Trump.
Teherán ha justificado su negativa a desplazarse de nuevo a Islamabad en el bloqueo del estrecho de Ormuz y en el reciente asalto y captura de buques iraníes en la zona por fuerzas estadounidenses, acciones que considera una vulneración del alto el fuego y un obstáculo directo al proceso negociador. Aun así, ambos países continúan intercambiando mensajes a través de la mediación paquistaní.