El ministro de Defensa de Qatar, Saud bin Abdulrraman al Thani, ha expresado este sábado su disposición a aceptar que el peaje marítimo impuesto por Irán en el estrecho de Ormuz, como respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel, tenga un carácter limitado en el tiempo, siempre que la recaudación se destine a desminar este corredor estratégico, actualmente plagado de artefactos explosivos.
Qatar se ha visto afectado por los contraataques regionales iraníes contra bases militares en el golfo Pérsico y, desde el inicio de la crisis, ha defendido la urgencia de alcanzar algún tipo de entendimiento con Irán ante el enorme coste económico que supone el cierre del estrecho, una posición que ha generado fricciones con Estados Unidos, dado que la Administración Trump reclama la reapertura total y sin condiciones del paso.
Durante su intervención en el foro de defensa internacional Shangri-La, celebrado en Singapur, Al Thani ha indicado que “los iraníes, en ocasiones, dicen que emplearán el dinero para desminar el estrecho o que la recaudación tendrá carácter temporal, y eso vemos que es negociable”, si bien ha subrayado que Doha rechaza frontalmente la idea de convertir ese peaje en una medida permanente.
“Qatar y sus socios del Golfo han dejado bien claro que la imposición de un peaje siempre va a afectar al consumidor, por lo que estamos en contra de esta posición”, ha señalado, antes de insistir en la necesidad de “aclarar la estrategia y adoptar un acercamiento hacia Irán sin esconder nada”.
Las palabras del titular de Defensa vuelven a poner de manifiesto las divergencias entre Washington y varios países del Golfo en torno a la gestión de la crisis en Ormuz. Teherán sostiene que, en un determinado momento, inició conversaciones con Omán, con quien comparte el control del estrecho, para explorar algún tipo de fórmula de compromiso. La reacción de Trump fue inmediata: advirtió de que cualquier negociación con Irán situaría a Omán en el bando de los adversarios de Estados Unidos.
Finalmente, el embajador omaní en Estados Unidos trasladó al secretario del Tesoro, Scott Bessent, que su país no tiene previsto cooperar con Teherán en este asunto.