Qué ha pasado en Nepal y por qué se ha producido una riada devastadora

Una masa de hielo y rocas habría bloqueado un río en el Himalaya antes de liberar bruscamente el agua acumulada. El terremoto registrado minutos antes pudo desencadenar el desprendimiento, pero la causa exacta continúa bajo investigación

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Imagen de archivo de una bandera de Nepal. Europa Press/Contacto/Maksim Konstantinov
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La catástrofe comenzó en el río Lhende Khola, un afluente del Bhote Koshi situado en una abrupta zona del Himalaya. La explicación preliminar apunta a que una avalancha de hielo y rocas cayó sobre el cauce, formó una presa natural y provocó una enorme acumulación de agua.

Cuando el bloqueo cedió, el agua descendió de golpe por el valle mezclada con barro, piedras y restos de vegetación. La corriente alcanzó localidades, puestos fronterizos y obras hidroeléctricas sin apenas margen para evacuar a la población.

Qué ha ocurrido en Nepal

La riada alcanzó hacia las 9.00 horas locales el distrito de Rasuwa, al norte de Katmandú. El agua ha golpeado primero las proximidades de la frontera y ha avanzado después por el Bhote Koshi hasta incorporarse al río Trishuli. La corriente ha destruido gravemente asentamientos como Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi. Las imágenes difundidas desde la zona muestran edificios derrumbados, vehículos enterrados en el barro y puentes arrancados de sus bases.

Los daños también se han extendido al lado tibetano. El alud de barro ha alcanzado el puerto terrestre de Gyirong y cortó carreteras, comunicaciones y suministro eléctrico en esta zona fronteriza de China.

La Policía nepalí ha informado de al menos 95 cadáveres recuperados, aunque el balance continúa abierto. El Ministerio de Turismo cifra en 341 los viajeros extranjeros que siguen sin localizar, mientras cientos de ciudadanos nepalíes permanecen también desaparecidos. Entre ellos, al menos tres ciudadanos españoles figuraban entre las personas desaparecidas, aunque todavía no se conoce su identidad.

Muchos de los viajeros se dirigían al monte Kailash y al lago Mansarovar, lugares sagrados para hindúes, budistas y jainistas. 

Cómo se ha producido la riada

Una inundación repentina de este tipo puede comenzar sin que esté lloviendo intensamente en el lugar donde aparece la crecida. El agua procede de una zona situada río arriba y llega al valle de forma súbita. La hipótesis manejada por las autoridades nepalíes describe la siguiente secuencia:

  1. Una masa de hielo, nieve y rocas se desprendió en una zona de alta montaña.
  2. El material cayó sobre el río Lhende Khola y obstruyó temporalmente su cauce.
  3. El agua continuó acumulándose detrás del bloqueo hasta formar una presa natural.
  4. La presión terminó rompiendo o desbordando esa barrera.
  5. El agua acumulada descendió por el valle acompañada de barro, rocas y escombros.

Ese fenómeno explica la aparición de una pared de agua y sedimentos capaz de arrastrar edificios, vehículos y puentes. No se trató únicamente de un aumento progresivo del nivel del río, sino de una descarga súbita y concentrada de agua procedente de la montaña.

Las imágenes de satélite analizadas por la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal muestran un desprendimiento de hielo y rocas aproximadamente 20 kilómetros al nordeste del paso fronterizo de Rasuwagadhi. El material habría caído sobre el Lhende Khola antes de que la crecida avanzara hacia el Bhote Koshi.

El terremoto que posiblemente ha provocado la avalancha

El Centro Alemán de Investigación de Geociencias registró un terremoto de magnitud 4,4 cerca de la frontera con el Tíbet pocos minutos antes de que las cámaras comenzaran a grabar la riada. El ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, ha planteado que el seísmo pudo provocar el desprendimiento que bloqueó el río. La coincidencia temporal respalda esa posibilidad, pero todavía no demuestra una relación directa.

Los investigadores deben determinar si el terremoto desestabilizó la ladera, si la masa de hielo y rocas ya estaba a punto de desprenderse o si intervinieron otros factores. La conexión entre el seísmo y la avalancha sigue siendo una hipótesis, no una conclusión definitiva.

Las lluvias podrían haber contribuido

El Departamento de Hidrología y Meteorología de Nepal ha señalado que no se registraron lluvias intensas en Rasuwa durante las horas anteriores al desastre. La rapidez de la crecida refuerza la hipótesis de una descarga repentina de agua provocada por un bloqueo río arriba.

La agencia meteorológica china sí ha informado de precipitaciones abundantes en el sur del Tíbet y en la cabecera de la cuenca durante los días anteriores. Esas lluvias podrían haber aumentado el caudal y contribuido a desestabilizar el terreno, aunque por sí solas no explican necesariamente la pared de barro y rocas.

También se investiga si pudo romperse algún lago glaciar. Existen varios en esta región y una riada ocurrida en el mismo corredor en 2025 fue atribuida al vaciado repentino de un lago formado sobre un glaciar tibetano. Por ahora, la explicación con mayor respaldo es que un desprendimiento de hielo y rocas bloqueó el río y liberó después el agua acumulada. Harán falta estudios geológicos, meteorológicos e hidrológicos para reconstruir toda la cadena.

Por qué la riada ha causado tantos daños

La geografía del Himalaya multiplicó la velocidad y la capacidad destructiva de la corriente. Los ríos discurren por valles estrechos, con fuertes desniveles y laderas inestables. Cuando una gran cantidad de agua se libera de golpe, apenas tiene espacio para expandirse y desciende con enorme fuerza.

Las carreteras, los pueblos y las centrales hidroeléctricas se concentran junto a los cauces porque las montañas dejan poco terreno disponible. Esa proximidad convierte los ríos en vías esenciales para la economía local, pero también expone directamente las infraestructuras a las riadas.

El desastre coincidió con el tránsito de numerosos peregrinos por el paso fronterizo. Hoteles, vehículos y grupos turísticos se encontraban agrupados en una zona que quedó rápidamente aislada. La destrucción de carreteras y comunicaciones complica ahora las búsquedas. El nivel del agua y la acumulación de sedimentos han impedido aterrizar a algunos helicópteros, mientras varios accesos terrestres han quedado completamente bloqueados.