Al menos 98 personas han muerto y otras 403 permanecen desaparecidas tras la violenta riada que ha arrasado varias localidades del norte de Nepal, junto a la frontera con el Tíbet. Entre las personas sin localizar figuran 341 extranjeros, incluidos tres ciudadanos españoles, según el último balance difundido por las autoridades nepalíes.
Esta tarde informaba Europapress en la plataforma X:
🔴 Al menos 22 muertos y cerca de 400 turistas desaparecidos por las graves inundaciones registradas en el norte de Nepal, cerca de la frontera con Tíbet https://t.co/shpEpLyjl5 pic.twitter.com/PViwVT9Hw1
— Europa Press (@europapress) August 26, 2026
La riada ha golpeado durante la mañana de este miércoles el distrito montañoso de Rasuwa. El agua, el barro y las rocas han barrido pueblos, mercados, carreteras, puentes e instalaciones hidroeléctricas situadas junto al río Bhote Koshi, una de las principales vías fluviales que atraviesan la frontera entre Nepal y China.
El balance continúa siendo provisional. Numerosas zonas permanecen incomunicadas y los equipos de emergencia todavía no han podido determinar el número exacto de personas atrapadas o arrastradas por el agua.
Tres españoles entre los desaparecidos
La Junta de Turismo de Nepal ha contabilizado 403 personas desaparecidas, de las que 341 son extranjeras. Entre ellas se encuentran tres ciudadanos españoles, aunque por el momento no se han facilitado sus identidades ni las circunstancias en las que se perdió el contacto con ellos. Una parte importante de los extranjeros se desplazaba hacia el Tíbet para participar en la peregrinación al monte Kailash y al lago Mansarovar. Esta ruta atrae cada año a miles de fieles hindúes, budistas y jainistas.
Las primeras listas también incluyen ciudadanos de India, Estados Unidos, Reino Unido, Malasia, Corea del Sur, Sudáfrica, Australia y Países Bajos. Las autoridades trabajan con las agencias de viajes para comprobar cuántas personas se encontraban realmente en el área afectada y si algunas lograron ponerse a salvo sin haber comunicado todavía su situación.
La riada arrasa pueblos, puentes y centrales hidroeléctricas
La masa de agua alcanzó hacia las 9.15 horas (las 3.30 en la España peninsular) el cauce del Bhote Koshi, golpeando especialmente las localidades de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi. Los vídeos difundidos en redes sociales desde la zona muestran edificios derrumbados, vehículos arrastrados y grandes extensiones cubiertas por barro y escombros.
La riada también ha interrumpido una de las principales conexiones terrestres entre Nepal y el Tíbet. En el lado chino, un deslizamiento alcanzó el puerto fronterizo de Gyirong y cortó carreteras, comunicaciones y suministro eléctrico. Las autoridades chinas han desplegado a más de 570 rescatistas en el paso fronterizo. La profundidad de los sedimentos y los daños sufridos por los accesos obligan a recorrer a pie parte del trayecto hasta los puntos más afectados.
El sistema eléctrico nepalí también ha sufrido daños importantes. Varias centrales hidroeléctricas han quedado paralizadas y alrededor de 430 megavatios de capacidad de generación se han visto afectados, según el Ministerio de Energía de Nepal.
Helicópteros y equipos terrestres buscan supervivientes
El Ejército nepalí ha movilizado seis helicópteros militares y otros ocho aparatos de compañías privadas. Al menos 29 personas habían sido rescatadas durante las primeras horas del operativo. Las labores avanzan con dificultades. El nivel de los ríos, la inestabilidad del terreno y la destrucción de carreteras impiden acceder a algunas localidades, mientras que los helicópteros no pueden aterrizar en determinadas zonas.
El Gobierno ha ordenado evacuar a la población situada en las áreas más bajas y ha pedido a los residentes que se alejen de las orillas de los ríos Bhote Koshi, Trishuli y Narayani. India y China han ofrecido asistencia y mantienen contactos con Nepal para coordinar las operaciones de búsqueda.
Un terremoto y un deslizamiento, posible origen de la catástrofe
El ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, ha atribuido inicialmente la inundación a un terremoto registrado poco antes de la riada. El seísmo habría provocado un gran desprendimiento de hielo y rocas que bloqueó temporalmente el río y liberó posteriormente una enorme masa de agua.
El Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas también apunta a una avalancha de hielo y roca en el río Lhende Khola, afluente del Bhote Koshi. No obstante, el origen exacto de la catástrofe todavía no se ha confirmado.
Los especialistas han advertido de que permanece un bloqueo aguas arriba y no descartan una segunda riada. Las autoridades mantienen activadas las alertas en Nepal y en varios territorios del norte de India por la posibilidad de que la crecida avance hacia zonas situadas río abajo.
El presidente chino, Xi Jinping, ha ordenado intensificar las búsquedas, evacuar a las personas expuestas y reforzar la vigilancia ante posibles desprendimientos o inundaciones posteriores.