Roberto Sánchez rechaza el “capricho” de López Aliaga de convocar elecciones complementarias sin sustento legal

Roberto Sánchez rechaza la propuesta “sin base legal” de López Aliaga de repetir parte de las elecciones en Perú y denuncia una campaña para instalar el fraude.

2 minutos

Roberto Sánchez, candidato a la Presidencia de Perú. Europa Press/Contacto/Mariana Bazo

Roberto Sánchez, candidato a la Presidencia de Perú. Europa Press/Contacto/Mariana Bazo

Comenta

Publicado

2 minutos

Más leídas

El candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, ha descartado de plano la propuesta “caprichosa” y “sin base legal” lanzada por su rival inmediato en el recuento, Rafael López Aliaga, quien reclama la realización de elecciones complementarias alegando supuestas irregularidades ocurridas durante la jornada del 12 de abril.

Sánchez ha subrayado que este “capricho” de López Aliaga cuenta con el aval de su “compadre” Keiko Fujimori, virtual ganadora de la primera vuelta de estos comicios, con los que Perú intenta contener una profunda crisis política e institucional que ha derivado en que el país haya tenido ocho presidentes, incluido el actual, en apenas diez años.

“No tiene ningún basamento legal, ningún criterio sustentado ni técnico ni nada, sino solamente la presión mediática, la presión política, que está precisamente afectando gravemente la institucionalidad democrática”, ha manifestado en una entrevista concedida a la emisora peruana RPP.

El aspirante de Juntos por el Perú ha denunciado que esta y otras tácticas de la derecha peruana erosionan la voluntad popular expresada en las urnas y ha remarcado que buena parte de las actas impugnadas proceden de zonas donde históricamente la izquierda peruana ha logrado sus mejores resultados electorales.

Con el 94% de las actas contabilizadas, Sánchez se sitúa en segunda posición en la intención de voto, con el 12% y una ventaja de apenas 17.000 sufragios, por delante del 11,9% que obtiene López Aliaga, quien ha agitado el fantasma del fraude electoral durante toda la campaña y, en especial, a medida que el representante de Juntos por el Perú iba escalando posiciones en el escrutinio.

Al mismo tiempo, Sánchez ha cuestionado que la Junta Nacional de Justicia (JNJ) haya dado luz verde a la destitución del jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Piero Corvetto, al considerar que se trata de un puesto “irrenunciable”. Desde Juntos por el Perú han insistido en que se trata de una “ilegalidad” impulsada por la presión de la derecha, frente a la cual han llamado a sus simpatizantes a movilizarse en las calles.

“Esta determinación configura una perversa acción mediática, además de una campaña sistemática que busca instalar una narrativa de fraude, impulsada por Fuerza Popular y Renovación Popular”, ha denunciado en referencia a las formaciones de Fujimori y López Aliaga.

En las últimas horas, Corvetto presentó su renuncia en medio de una intensa presión de determinados sectores mediáticos y políticos por su actuación en estas elecciones, que tuvieron que prolongarse un día adicional después de que unos 60.000 ciudadanos se quedaran sin votar el domingo 12 debido al cierre de algunos locales de sufragio o a la ausencia de material electoral en otros centros.

En su lugar, Bernardo Juan Pachas Serrano ha sido nombrado jefe interino, pese a que la normativa interna de la ONPE impide modificar la titularidad del organismo en pleno proceso electoral. Si no se producen nuevos cambios, será él quien asuma la organización de la segunda vuelta prevista para el 7 de junio.