Las autoridades rusas han informado este miércoles de la destrucción de cerca de 275 drones procedentes de Ucrania durante una nueva oleada de ataques nocturnos. Al mismo tiempo, la Fuerza Aérea ucraniana ha comunicado que ha logrado interceptar más de 130 aparatos rusos en su propio espacio aéreo, sin que por el momento se hayan notificado víctimas ni daños materiales.
En un comunicado oficial, el Ministerio de Defensa de Rusia ha detallado que sus sistemas de defensa antiaérea derribaron 273 drones en diversas regiones del país, entre ellas Moscú, Bélgorod, Briansk, Vorónezh, Volgogrado, Kaluga, Kursk, Lípetsk, Leningrado, Nizhni Nóvgorod, Nóvgorod, Oriol, Rostov y Smolensk.
Asimismo, el departamento castrense ha señalado que también se produjeron interceptaciones en las regiones de Tver, Tula, Krasnodar, Stavropol y Tartaristán, además de sobre las aguas de los mares Negro y de Azov, y en el área de la península de Crimea, anexionada por Rusia en 2014, un movimiento que no cuenta con el reconocimiento de la comunidad internacional.
En paralelo, la Fuerza Aérea ucraniana ha señalado que las fuerzas rusas lanzaron un misil balístico y 154 drones, de los cuales 131 habrían sido abatidos por sus defensas. De acuerdo con estos datos, el misil y 23 drones impactaron en 20 localizaciones distintas del país, mientras se mantiene la alerta ante la presencia de “nuevos grupos de drones enemigos” en el espacio aéreo ucraniano.