Los jefes de Estado de Siria y Líbano han instado este viernes a la Unión Europea y al conjunto de la comunidad internacional a que “asuma su responsabilidad” ante las agresiones de Israel contra otros países de la región, reclamando además aprovechar “la oportunidad” que brindan los “dramáticos acontecimientos” en Oriente Próximo para profundizar la cooperación económica y en materia de seguridad con Bruselas.
Desde Nicosia, capital de Chipre, donde se celebra un Consejo Europeo informal con la participación de los líderes del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) y de otros países como Líbano o Egipto, el presidente de transición de Siria, Ahmed al Shara, ha denunciado públicamente los ataques israelíes en la zona.
“Quisiera invitar a la comunidad internacional a asumir su responsabilidad frente a todas las agresiones israelíes, de todo tipo y en todos los territorios, que están golpeando nuestras tierras”, ha manifestado, acompañado por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa.
El dirigente sirio ha recalcado que “Europa necesita a Siria tanto como Siria necesita a Europa”, subrayando que es “importante” e “inevitable” garantizar la seguridad y la solidez de las cadenas de suministro a escala global y retomar el Acuerdo de Separación de 1974 para un alto el fuego con Israel, con el fin de recuperar “la estabilidad regional”.
“Por eso, el compromiso de Europa con la estabilidad y la seguridad de Siria conducirá inevitablemente a detener las agresiones de Israel sobre el territorio sirio y a poner fin a todas las violaciones de la soberanía de Siria”, ha remachado Al Shara, que ha descrito el momento actual como una etapa de “madurez política” en las relaciones entre la UE y Siria.
Asimismo, ha sostenido que la seguridad y la estabilidad de Oriente Próximo y de Europa “constituyen un equilibrio geopolítico” que confía en profundizar en el diálogo político de alto nivel previsto para el 11 de mayo.
Líbano denuncia el “alto precio humanitario” del conflicto
El presidente de Líbano, Joseph Aoun, ha advertido de que su país está asumiendo “un alto precio humanitario” por la campaña militar de Israel contra el partido-milicia chií Hezbolá en el sur del territorio libanés, con un fuerte aumento de desplazados internos y una presión creciente sobre las infraestructuras básicas y la economía nacional.
A pesar de ello, ha pedido contemplar los “dramáticos acontecimientos” como “una ventana de oportunidades” para avanzar hacia una mayor integración económica regional, reforzar la estabilidad y garantizar que esta sea sostenible en todo Oriente Próximo.
“Líbano no contempla estas cuestiones desde el prisma del conflicto, sino más bien como una ventana de oportunidades, y necesitamos avanzar en esa dirección. La región tiene un gran potencial para lograr una integración económica, así como una interconexión en servicios y comercio, pero son potenciales que no pueden garantizarse en un contexto de inestabilidad”, ha señalado.
Por ello, ha defendido que la estabilidad de Líbano se entienda como parte inseparable de la estabilidad regional, ya que “lo que ocurre en Líbano no se limita a sus fronteras”, sino que repercute en los países vecinos y en socios como la Unión Europea.
Compromiso político, económico y humanitario de la Unión Europea
Los dirigentes de la UE han trasladado a sus interlocutores de Oriente Próximo su voluntad de intensificar el respaldo político, económico y en seguridad para contribuir a la estabilización regional, insistiendo a la vez en la necesidad de avanzar hacia una solución negociada al conflicto.
“La situación actual subraya claramente hasta qué punto la seguridad de Europa está vinculada a la de Oriente Próximo y lo vital que se ha vuelto nuestra cooperación en materia de seguridad y defensa”, ha afirmado el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, quien ha reiterado que “la diplomacia es la única vía sostenible” para poner fin a la guerra.
El mandatario portugués ha subrayado que la UE mantiene su “plena solidaridad” con los países de la zona y ha asegurado que pueden contar con el apoyo del bloque comunitario en un contexto en el que la guerra está provocando consecuencias “desastrosas” para la población civil y para la economía mundial.
En esta línea, ha defendido el papel activo de la Unión en las iniciativas para lograr una solución duradera y ha exigido la reapertura “inmediata” del estrecho de Ormuz “sin restricciones”, de acuerdo con el Derecho internacional y la libertad de navegación.
“La diplomacia es el único camino sostenible y la Unión Europea está dispuesta a contribuir a todos los esfuerzos en curso. Esto incluye el expediente nuclear y la ayuda para restaurar las infraestructuras energéticas del Golfo con el fin de estabilizar los mercados energéticos mundiales”, ha añadido.
Costa ha puesto el foco igualmente en la situación de Líbano, reiterando el apoyo europeo a las autoridades para avanzar en la desmilitarización de Hezbolá, al que ha descrito como un “factor desestabilizador peligroso” para toda la región, y confirmando que Bruselas continuará facilitando asistencia humanitaria y económica.
“Seguiremos apoyando sus esfuerzos para desarmar a Hezbolá. Es la única solución sostenible para restaurar la estabilidad del país”, ha declarado en alusión al Gobierno libanés.
Von der Leyen propone reforzar la misión Aspides y la cooperación en defensa
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha reiterado la “solidaridad absoluta” de la UE con sus socios regionales y ha puesto de relieve la intención de profundizar la cooperación con Oriente Próximo en todos los ámbitos, más allá de la mera gestión inmediata de la crisis.
“Podríamos considerar ampliar el alcance de misiones como Aspides, evolucionando de la mera protección a una coordinación marítima conjunta más sofisticada”, ha apuntado la responsable comunitaria, que también ha abogado por establecer “una cooperación estructural para aumentar la producción de defensa”, ante el riesgo que entraña la proliferación masiva de drones y misiles.
En paralelo, Von der Leyen ha expresado la disposición de la UE a colaborar con los países del Golfo para diversificar las infraestructuras energéticas y disminuir la dependencia de rutas críticas como el estrecho de Ormuz, además de promover proyectos de conectividad estratégica entre Europa y Oriente Próximo.
“Ahora es el momento de avanzar en proyectos de conectividad prometedores”, ha indicado, aludiendo al corredor económico entre India, Oriente Próximo y Europa, una de las iniciativas con las que Bruselas aspira a reforzar los lazos económicos con la región.
La presidenta de la Comisión ha insistido en que el objetivo compartido debe ser negociar “un final duradero” de la guerra, lo que implica garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz y abordar cuestiones sensibles como el programa nuclear y balístico de Irán.
“Necesitamos un camino permanente hacia la paz. Una pausa temporal no es suficiente”, ha alertado, destacando al mismo tiempo el esfuerzo humanitario de la UE, que ha movilizado más de 100 millones de euros y ha organizado envíos de ayuda mediante un puente aéreo.