Teherán presenta a Washington un plan de paz en tres fases y exige el cese total de los ataques en Irán y Líbano

Agencias iraníes mencionan una propuesta que pasa por el cese de los ataques, la gestión del estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní

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El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi Europa Press/Contacto/Sha Dati

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El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchí, ha llegado este lunes a Moscú tras un fin de semana marcado por una intensa actividad diplomática que le llevó en primer lugar a Islamabad (Pakistán), tras una breve escala en Omán, en medio de las dudas sobre nuevas posibles negociaciones con Estados Unidos para poner fin a la guerra. En su visita al Kremlin, Araghchí ha trasladado al presidente ruso, Vladímir Putin, que las "demandas irracionales" de Washington y sus "hábitos destructivos" retrasan cualquier avance diplomático.

El movimiento se produce en un escenario de alta incertidumbre, en el que el alto el fuego vigente se mantiene de forma frágil y condicionado a avances que aún no se han concretado.

La situación se mantiene bloqueada desde que Washington amplió sin plazos claros la tregua temporal, exigiendo a Teherán la presentación de una "propuesta unificada" que permita retomar el diálogo. Agencias iraníes aseguran que dicha propuesta ya ha sido transmitida a Estados Unidos a través de los intermediarios habituales del diálogo.

Una propuesta en tres fases

Según dichas agencias, que citan a medios libaneses como Al Mayadeen, canal de televisión cercano a la órbita política de Irán, la propuesta se estructura en tres fases claramente diferenciadas y condiciona cualquier avance en el diálogo nuclear a los resultados de las dos primeras etapas.

La primera estaría centrada exclusivamente en el fin de las hostilidades, incluyendo garantías para evitar una reanudación del conflicto no solo en Irán, sino también en Líbano.

En esta fase, Teherán no aceptaría abordar ninguna otra cuestión, lo que marca una de las principales líneas rojas del planteamiento iraní.

El estrecho de Ormuz 

La segunda etapa se centraría en la gestión del estrecho de Ormuz, ruta marítima que transcurre por el Golfo Persa y por donde circula más del 20% del crudo mundial.

Irán plantea un nuevo sistema de regulación y coordinación, en el que desempeñaría un papel clave junto a Omán, país ribereño de la zona.

Esta propuesta se enmarca en los planes iraníes de establecer mecanismos de control y posibles peajes por el tránsito marítimo, una medida que ya ha generado preocupación internacional por su impacto en el comercio global de energía y que añade tensión a un punto ya altamente sensible.

El programa nuclear iraní, punto caliente de las negociaciones 

La tercera fase dejaría para el final el debate sobre el programa nuclear iraní, el principal punto de fricción con Washington.

Estados Unidos insiste en que este es el núcleo del conflicto y reclama medidas estrictas, como la limitación del enriquecimiento de uranio, la supervisión del material ya acumulado por Irán y compromisos verificables a largo plazo.

Teherán, por su parte, se mostraría dispuesto únicamente a una pausa temporal en el enriquecimiento, mientras que la administración estadounidense exige periodos mucho más largos de restricción, lo que mantiene el desacuerdo en niveles difícilmente conciliables.