UNICEF denuncia una situación muy crítica en Gaza y avisa de que la tregua no ha supuesto una mejora real

UNICEF denuncia que, pese al alto el fuego en Gaza, la situación sigue siendo muy crítica y reclama más ayuda, evacuaciones médicas y apoyo a la infancia.

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La jefa de la oficina del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en la Franja de Gaza, Sonia Silva, durante un acto en Madrid, el 21 de abril de 2026 EUROPA PRESS

La jefa de la oficina del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en la Franja de Gaza, Sonia Silva, durante un acto en Madrid, el 21 de abril de 2026 EUROPA PRESS

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El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) advirtió este martes de que la realidad en la Franja de Gaza continúa siendo “muy crítica” pese al alto el fuego vigente desde octubre de 2025. Según el organismo, esta tregua no se ha traducido en “una mejora” palpable para la población del enclave palestino, y reclama que la ayuda humanitaria llegue “a escala” para responder a las enormes carencias y elevar la calidad de vida de los niños y niñas, con nueve de cada diez menores sufriendo problemas de salud mental por la ofensiva de Israel.

“Si bien celebramos que hay un cese el fuego, la situación no ha mejorado y la vida sigue siendo muy dura para los más de 800.000 niños que viven hacinados en campos (de desplazados)”, señaló Sonia Silva, jefa de la oficina de UNICEF en Gaza, durante un acto celebrado en la sede de la organización en Madrid. Lamentó que estas condiciones “hacen muy difícil para un niño tener normalidad”.

Silva subrayó que los ataques del Ejército israelí, “si bien se han reducido, se siguen dando”, y condenó la reciente muerte de dos conductores contratados por UNICEF en un bombardeo en la Franja. En este contexto, cifró en cerca de 600 los trabajadores humanitarios fallecidos desde el inicio de la ofensiva israelí en respuesta a los ataques del 7 de octubre de 2023.

“Es muy complejo entender desde fuera todo lo que se sigue viviendo y las consecuencias de la guerra”, afirmó Silva, que insistió en que las partes deben “cumplan los acuerdos de cese el fuego, pasar a la fase dos (de la propuesta de Estados Unidos para el futuro de Gaza) y, sobre todo, haya una mayor entrada de ayuda humanitaria”.

La responsable de UNICEF destacó igualmente el papel clave del sector privado para hacer llegar a Gaza productos y suministros que no logran entrar a través de las ONG, como determinados alimentos o artículos de higiene, que considera esenciales para “dignificar la vida de las personas”.

Silva recalcó la urgencia de “buscar soluciones más duraderas” para la población gazatí, lo que implica también “mejorar las condiciones de refugio”. Miles de desplazados sobreviven en tiendas de campaña en un entorno extremadamente precario, una situación que ya provocó muertes durante el invierno por hipotermia y por el derrumbe de estructuras dañadas por los bombardeos israelíes.

NECESIDAD DE AUMENTAR LAS EVACUACIONES MÉDICAS

“Las necesidades son inmensas”, reconoció, advirtiendo de que la ayuda que entra actualmente “no es suficiente”, sobre todo ante el aumento de la desnutrición y de las enfermedades transmisibles ligadas a las malas condiciones de vida. Por ello, pidió a los países de la Unión Europea (UE) que refuercen su apoyo humanitario.

Mencionó en particular la situación de las evacuaciones médicas, con más de 14.000 personas en lista de espera, entre ellas 4.000 niños y niñas, y puso en valor el papel de España al aceptar la llegada de pacientes para recibir tratamiento especializado. “España ha sido de los países que ha sido más receptivo en temas de evacuaciones médicas, pero es insuficiente”, remarcó Silva, que admitió la “mucha frustración” entre los trabajadores humanitarios ante un proceso que depende tanto del levantamiento de restricciones por parte de Israel como de la disposición de los países de acogida.

Silva explicó que algunos Estados limitan estas entradas por número de menores o por “ciertos perfiles”, mientras “se priorizan los casos más extremos” y se intenta que los niños viajen acompañados por su familia. Todo ello se agrava por el colapso de la infraestructura sanitaria, dañada por los ataques, y la falta de materiales para renovar equipos esenciales, entre ellos los generadores que permiten el funcionamiento de hospitales y sistemas de agua y saneamiento.

“Tanto en servicios esenciales de agua como en hospitales, los generadores eléctricos están en condiciones críticas”, advirtió, añadiendo que tampoco se han podido introducir paneles solares ni otros equipos. Por este motivo defendió que “es muy importante” que en la fase dos del plan para Gaza se autorice la entrada de este tipo de material en el enclave.

LA EDUCACIÓN, CLAVE PARA EL FUTURO

Silva se refirió también al deterioro del sistema educativo en la Franja, donde los menores llevan más de dos años sin poder asistir a clase con normalidad, tras las interrupciones sufridas previamente por la pandemia de coronavirus entre 2020 y 2021. “Para ellos, ir a la escuela es esperanza”, explicó. “Allí hacen amigos, pueden tener perspectivas de futuro, como cualquier niño y niña, y como merece cualquier niño y niña”, añadió, insistiendo en que “es muy importante que no se olvide a la infancia de Gaza, que ha sido víctima de este conflicto”.

En esta línea, precisó que “nueve de cada diez niños tiene problemas de salud mental”, en gran medida por el impacto directo del conflicto. “Se puede ver en su comportamiento, en la capacidad de atención y concentración que pueden tener”, relató.

Por ello, subrayó la importancia de las intervenciones de apoyo psicológico para “empezar a sanar de todo lo que han vivido”, aunque reconoció que la fragilidad del alto el fuego y la incertidumbre sobre una paz duradera dificultan estos procesos. “Nuestros mismos colegas nos dicen: 'Yo no puedo empezar a sanar hasta que no sepa qué va a pasar”, apuntó.

Silva recordó que hay más de 40.000 niños huérfanos “de uno o ambos padres” por los ataques israelíes y que “un 10% de los niños” vive ahora con algún tipo de discapacidad. Esto hace imprescindible el envío de sillas de ruedas, prótesis y “un apoyo general”, ya que “las consecuencias a las que hacen frente son de por vida”.

Ante este panorama, especialmente en el plano psicológico, detalló que UNICEF incluye entre sus líneas de respuesta los “espacios de aprendizaje, a través del juego”, y cuenta con equipos que evalúan el nivel de necesidades en las escuelas mediante un “sistema de referencia”. Estas actividades, sostuvo, “generan esperanza” y ayudan a que los menores “puedan empezar a tener una vida como cualquier niño”.

Silva recordó que solo el 50% de los cerca de 600.000 niños en edad escolar tiene acceso a la educación y señaló que UNICEF trabaja para “incrementar” ese porcentaje, aunque se enfrenta a serios problemas de “espacio”, “muy limitado”. A ello se suma la falta de fondos para “poder incentivar a los docentes” y las duras condiciones en las aulas, con alumnos sentados en el suelo para poder recibir clase.

“Es muy cansado estar cuatro horas (sentado en el suelo), porque no hay material suficiente”, comentó. “Necesitamos que entre este tipo de material, cosas tan básicas, que pueden hacer la diferencia”, insistió, recalcando que este apoyo podría “marcar la diferencia”, sobre todo en los esfuerzos por mejorar la salud mental de la infancia en Gaza.

Para terminar, señaló que la entrada de ayuda ha mostrado una cierta “mejora” tras el alto el fuego, pero reiteró que “no es suficiente” y que “se necesita a escala”. “Muchas veces entran insumos que no son tan importantes o requeridos”, lamentó, antes de remarcar que la prioridad debe ser “pensar en tema de refugio” y garantizar “insumos humanitarios de mayor durabilidad”, ya que proporcionan “una sensación de dignificación y de que se está pasando a otra etapa”.