Una violenta riada ha arrasado este miércoles varias localidades del norte de Nepal, junto a la frontera con el Tíbet, dejando decenas de muertos y cientos de desaparecidos. Las imágenes muestran la fuerza del agua y el barro avanzando por los valles, destruyendo edificios e infraestructuras y arrastrando todo a su paso.
🔴 Al menos 22 muertos y cerca de 400 turistas desaparecidos por las graves inundaciones registradas en el norte de Nepal, cerca de la frontera con Tíbet https://t.co/shpEpLyjl5 pic.twitter.com/PViwVT9Hw1
— Europa Press (@europapress) August 26, 2026
La catástrofe ha golpeado especialmente el distrito montañoso de Rasuwa, donde se encuentran las localidades de Syapru Besi y Timure. Viviendas, carreteras, puentes y proyectos hidroeléctricos han quedado destruidos o gravemente dañados.
Las cifras continúan cambiando conforme los equipos de emergencia consiguen acceder a las zonas afectadas. Reuters ha informado de al menos 95 cadáveres recuperados y cientos de personas todavía desaparecidas, mientras continúan las operaciones de búsqueda a ambos lados de la frontera.
Cientos de turistas entre los desaparecidos
La dimensión internacional de la tragedia se explica por la presencia de numerosos viajeros en esta región del Himalaya.
Las autoridades turísticas de Nepal llegaron a contabilizar más de 400 turistas sin localizar durante las primeras horas de la emergencia, más de 340 de ellos extranjeros, según la última información de Reuters. Entre las nacionalidades afectadas figuran ciudadanos de India, Estados Unidos y Reino Unido.
Corea del Sur también ha comunicado la desaparición de ocho de sus ciudadanos que trabajaban en un proyecto hidroeléctrico de la zona.
La situación sobre el terreno complica la localización de los desaparecidos. La destrucción de carreteras y accesos, junto al elevado nivel de los ríos, está dificultando la llegada de los equipos de emergencia a algunos de los puntos más castigados.
¿Qué ha provocado la riada?
El origen exacto de la catástrofe continúa bajo investigación.
Las primeras investigaciones apuntan a que una enorme masa de barro y rocas cayó sobre el río Lhende en la zona fronteriza, provocando posteriormente la inundación. Las autoridades y expertos estudian si el desprendimiento pudo estar relacionado con un terremoto de magnitud 4,4 registrado previamente.
Durante las primeras horas también se había contemplado como posible explicación el vaciamiento repentino de un lago glaciar. Todavía no existe una conclusión definitiva sobre la cadena exacta de acontecimientos que desencadenó la riada.
Alerta por el riesgo de una segunda inundación
La emergencia no ha terminado. Las autoridades mantienen la vigilancia ante el riesgo de una nueva crecida, debido a las lluvias y a la posibilidad de que exista otro bloqueo aguas arriba.
En Nepal se han ordenado evacuaciones preventivas en las zonas próximas a los cauces, mientras las fuerzas de seguridad y el Ejército participan en las tareas de rescate.
La destrucción alcanza también al sistema energético del país. Varias instalaciones hidroeléctricas han resultado afectadas por la riada, dejando fuera de servicio una parte relevante de la capacidad de generación de Nepal.
En el lado tibetano, las autoridades chinas también han desplegado equipos de emergencia después de que el desastre alcanzara Gyirong, uno de los principales pasos terrestres entre China y Nepal. El presidente chino, Xi Jinping, ha ordenado intensificar las operaciones de búsqueda y rescate.