El auditor de cuentas de Plus Ultra, Jesús Ángel Carbajo, ha explicado este miércoles en el Senado que, mientras realizaba su labor en la aerolínea, llegó a ver “alguna factura” de la sociedad Análisis Relevante, vinculada al empresario Julio Martínez, amigo del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, y ha reiterado que no teme aparecer en ningún auto relacionado con la causa. “No tengo nada que ocultar”, ha manifestado.
Carbajo ha respondido así a las preguntas del PP durante su intervención en la comisión de investigación del Senado sobre la gestión de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), centrada en esclarecer su conocimiento de esta empresa ligada al llamado ‘caso Plus Ultra’.
Su comparecencia ha tenido lugar un día después de que se conociera la imputación del expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero en este procedimiento, si bien el auditor ha indicado que no conoce el contenido del auto dictado por el magistrado.
En cualquier caso, ha admitido que, en el marco de sus trabajos para Plus Ultra, sí llegó a revisar alguna factura emitida por Análisis Relevante.
El auditor también ha señalado que la compañía aérea ya carecía de liquidez dos años antes del estallido de la pandemia, aunque ha dicho ignorar si esa situación incumplía o no los requisitos fijados por la normativa europea para poder optar posteriormente al préstamo público.
Del mismo modo, ha asegurado que conoce la identidad de los accionistas de Plus Ultra y ha detallado que se han ido produciendo cambios en el accionariado con el paso del tiempo. En este contexto, ha expresado sus dudas de que la presidenta de la SEPI, María Belén Gualda, no estuviera al tanto de dichas modificaciones.
Defensa de la solvencia y rechazo al “maquillaje contable”
En respuesta a la senadora de Vox Paloma Gómez, Carbajo ha defendido que, a su juicio, Plus Ultra era “solvente” antes de recibir el rescate estatal, pese a atravesar dificultades derivadas de su fase de crecimiento y expansión, circunstancia que, ha dicho, quedó reflejada en el informe dentro del párrafo de énfasis.
Ha añadido que las aerolíneas de este tipo suelen tardar entre siete y diez años en entrar en beneficios, por lo que la situación económica de la empresa encajaba con la de una compañía de reciente creación.
Carbajo ha negado igualmente las acusaciones de “maquillaje contable” y ha sostenido que todos los movimientos y contratos revisados durante la auditoría estaban correctamente soportados con documentación.
“Yo trabajo con documentos que me dan terceros”, ha remarcado el auditor, quien también ha defendido la legalidad de los préstamos participativos suscritos por la aerolínea y ha insistido en que los informes se elaboraron siguiendo la normativa técnica aplicable.
Desvincula su informe del rescate de Plus Ultra
A lo largo del interrogatorio, Vox ha subrayado que el informe de auditoría de 2019 resultó determinante para que la SEPI aprobara más tarde el rescate de Plus Ultra, extremo del que Carbajo se ha desmarcado.
“Yo para la SEPI no he emitido ningún informe”, ha recalcado, precisando que su función se limitó a auditar las cuentas anuales de la aerolínea y a depositarlas en el Registro Mercantil.
En esta línea, ha indicado que desconocía que Plus Ultra pensara utilizar ese informe para solicitar ayudas públicas y ha asegurado que no supo que la compañía pediría el rescate hasta tiempo después de haber concluido su trabajo.
Reivindica su independencia y ausencia de presiones
Preguntado sobre si el organismo público pudo basarse en sus conclusiones para autorizar las ayudas, ha contestado que ignora el uso posterior que se dio a las cuentas auditadas y ha reiterado que actuó exclusivamente como auditor independiente.
Asimismo, ha enfatizado que nunca recibió presiones ni de la aerolínea ni de terceros para alterar el contenido de sus informes y ha defendido su autonomía profesional.
“Si me hubieran dicho que hiciera alguna cosa, no hubiera firmado el informe de auditoría”, ha subrayado Carbajo, recordando que lleva 30 años en la profesión y que no ha tenido “ni una sola incidencia”.