El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha confirmado este martes que su formación ultima una proposición de ley orgánica para "adecuar la nacionalidad regulada en el Código Civil a la realidad europea", que incluirá la posibilidad de retirar la nacionalidad a extranjeros condenados por delitos de especial gravedad, como asesinos, terroristas o violadores reincidentes. A su juicio, para conservar la confianza del Estado es imprescindible "un mínimo de requisitos de conducta".
Feijóo ha recordado que la concesión de la nacionalidad "es un acto de confianza de un Estado" hacia una persona nacida fuera de España. "Es el mayor acto de confianza, es el título más importante que puede dar un Estado, un pasaporte", ha afirmado, remarcando que "esa confianza hay que mantenerla".
El líder popular se ha expresado en estos términos en Madrid, tras visitar la promoción de viviendas públicas en alquiler Cañaveral 7 junto al alcalde José Luis Martínez-Almeida, cuando fue preguntado por la información adelantada por 'El Mundo' sobre una iniciativa legal para retirar la nacionalidad a inmigrantes que cometan delitos graves.
Según ha detallado, el PP está "trabajando en adecuar la nacionalidad regulada en el Código Civil a la realidad europea" y "a la realidad que viven en este momento". "Y para ello vamos a presentar un proyecto de ley orgánica para regular el otorgamiento de la nacionalidad, el mantenimiento de la nacionalidad y, en su caso, la pérdida de la misma", ha expuesto.
Advertencia sobre la pérdida de nacionalidad por delitos graves
Feijóo ha recalcado que el objetivo es que esa confianza que sustenta la nacionalidad española se prolongue en el tiempo, "sin trampa ni cartón". Ha advertido de que "cuando a la persona a la que le hemos otorgado la nacionalidad pertenece a una banda criminal, a una banda terrorista, es reincidente en delitos graves como abusos sexuales, violaciones o asesinatos, lógicamente, tiene que saber que esa confianza se quiebra y que la nacionalidad será retirada", para insistir en que, si se "quiebra la confianza", no puede "seguir manteniendo ese acuerdo".
El dirigente del PP ha reiterado que la nacionalidad "no es un trámite administrativo" sino un "honor" que da acceso a los servicios públicos y a la convivencia en España y que, por ello, "para mantener esa confianza se necesitan un mínimo de requisitos de conducta".
Ha añadido que la iniciativa "bebe de la ordenación jurídica de los países más serios del Unión Europea", nace con "una vocación de permanencia" y pretende acabar con la "frivolidad" con la que, en su opinión, "a veces" se conceden nacionalizaciones en España. "Sobre todo va a permitir tipificar los casos de pérdida de nacionalidad, para que la confianza sea mutua y todo el mundo sepa a qué atenerse", ha concluido.