Felipe VI recorre el Mando del Ciberespacio, clave frente a ciberamenazas y en la protección de las redes militares

Felipe VI visita el Mando del Ciberespacio y conoce los planes de expansión, nuevas capacidades de IA y refuerzo de personal para la ciberdefensa española.

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El Rey Felipe VI durante la visita a las instalaciones del Mando Conjunto del Ciberespacio (MCCE) en la Base de Retamares, a 14 de mayo de 2026, en Pozuelo de Alarcón, Madrid (España). Diego Radamés - Europa Press

El Rey Felipe VI durante la visita a las instalaciones del Mando Conjunto del Ciberespacio (MCCE) en la Base de Retamares, a 14 de mayo de 2026, en Pozuelo de Alarcón, Madrid (España). Diego Radamés - Europa Press

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Felipe VI ha acudido este jueves a las instalaciones del Mando Conjunto del Ciberespacio (MCCE), situadas en la Base de Retamares, en Pozuelo de Alarcón, para conocer sobre el terreno los sistemas avanzados de vigilancia y respuesta frente a ciberamenazas que blindan las redes de información de las Fuerzas Armadas y contribuyen a la seguridad digital del país.

El monarca, vestido con el uniforme de campaña del Ejército de Tierra, ha estado acompañado por el jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante general Teodoro Esteban López Calderón, y por el comandante del MCCE, vicealmirante Javier Roca. Durante cerca de dos horas ha recibido explicaciones detalladas sobre el trabajo del mando y ha presenciado una simulación operativa.

El Mando del Ciberespacio es la estructura responsable de planear y ejecutar las operaciones militares en el entorno digital, asegurando la libertad de acción de las Fuerzas Armadas en este ámbito. Al mismo tiempo, aporta capacidades específicas para reforzar la ciberseguridad de España.

Según avanzó el propio Mando en febrero, está en marcha una expansión "masiva" con la puesta en marcha de un 'hub' de ciberdefensa de 100.000 metros cuadrados, concebido como referencia internacional y con horizonte de finalización en 2029, financiado con 106 millones de euros a través de la Agencia de Apoyo y Adquisiciones de la OTAN (NSPA).

El proyecto contempla 100.000 metros cúbicos destinados a nuevos servicios estratégicos, entre ellos un edificio para el NCCR (Nato Cyber Range), una plataforma de simulación a nivel operacional y estratégico para "operacionalizar" el uso del ciberespacio por parte de las Fuerzas Armadas. La OTAN ha designado a España como nación responsable de proporcionar esta capacidad al conjunto de la Alianza. El MCCE prevé dedicar 10.000 metros cuadrados a actividades de formación y experimentación, con espacio para 250 analistas.

El futuro 'hub' integrará además un Centro de Mando para el seguimiento continuo (24/7) de ciberoperaciones, con capacidad para 300 profesionales, y un complejo de 22.000 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas, diseñado para alojar a 1.000 usuarios de la Fuerza de Operaciones del Ciberespacio (FOCE), conocidos como 'boinas grises'.

Mientras se materializa esa ampliación, el MCCE necesita habilitar infraestructuras que le permitan desarrollar su misión. Para ello, ha diseñado proyectos de construcción rápida con el fin de reforzar las capacidades de alojamiento y de trabajo técnico, entre ellos la instalación de nueve módulos prefabricados de alta tecnología, con espacio para 305 personas, cuya finalización está prevista para finales de este año.

Capacidades tecnológicas y personal especializado

La herramienta que el MCCE considera imprescindible para su operativa es la inteligencia artificial, a la que el mando califica de "fundamental" para la ciberdefensa y la protección de los sistemas. En este marco, se ha proyectado un Centro de Referencia de IA (CRIA) dedicado a la investigación, experimentación y aplicación de estas tecnologías en apoyo directo de las ciberoperaciones.

En paralelo, se está desarrollando un 'sistema de armas' específico del ciberespacio, denominado SCOMCE, concebido como una plataforma integral para llevar a cabo operaciones militares en y a través del dominio digital para el conjunto de las Fuerzas Armadas, operable en todos los niveles. El contrato, por un importe de 160 millones de euros procedentes del Plan Industrial para la Seguridad y la Defensa, ha sido adjudicado a Indra, que deberá completarlo en un plazo de tres años.

En cuanto a los recursos humanos, el Mando Conjunto del Ciberespacio, que actualmente cuenta con unos 500 militares, se ha marcado como objetivo alcanzar los 1.500 efectivos en 2030. La previsión es disponer de 1.300 militares de los tres ejércitos y 200 profesionales civiles especializados. Sin embargo, subrayan que este incremento se abordará "poco a poco", ya que los centros de formación y las infraestructuras de alojamiento deben adaptarse para poder absorber ese volumen de personal.

Respecto al perfil de quienes pueden integrarse en el Mando Conjunto del Ciberespacio, explican que pueden incorporarse miembros de las Fuerzas Armadas sin requisitos adicionales específicos, asumiendo un compromiso de cuatro años de servidumbre al MCCE. De acuerdo con sus datos internos, logran retener alrededor del 80% de los efectivos que captan.

En este contexto, el MCCE está levantando un edificio propio para la Escuela Militar de Ciberoperaciones (EMCO), que durante su primer año de existencia, 2025, ha recurrido a instalaciones de otros centros docentes. Se trata del primer centro conjunto de formación en ciberoperaciones militares a escala mundial y ya ha formado a 450 alumnos en diez cursos distintos, que abarcan perfiles en defensa, investigación digital, inteligencia de amenazas y ciberdefensa activa.