El presidente del Partido Socialista Europeo (PES) y ex primer ministro de Suecia, Stefan Löfven, ha reclamado este sábado la unidad de las fuerzas progresistas a escala global para frenar el avance del autoritarismo y la extrema derecha.
Durante su intervención en la Global Progressive Mobilisation (GPM), celebrada en Fira de Barcelona Gran Via, Löfven cerró su mensaje con una referencia simbólica al histórico lema antifascista: “No pasarán”.
Una “lucha existencial” por la democracia
El dirigente socialdemócrata alertó de que las sociedades democráticas atraviesan una etapa decisiva y definió el momento actual como una “lucha existencial” en defensa de los valores democráticos.
“Los retos son inmensos, pero también lo es nuestra determinación”, afirmó ante dirigentes y representantes internacionales reunidos en Barcelona.
Löfven pidió a los progresistas mantener la esperanza, seguir soñando y defender aquello que consideran justo en un contexto global marcado por la polarización y el auge de movimientos iliberales.
Internacionalismo frente a la fragmentación
El líder del PES insistió en que la respuesta no puede ser nacional ni aislada, sino coordinada entre partidos y gobiernos afines.
Su intervención refuerza el mensaje central de la cumbre impulsada por el entorno socialista europeo: presentar un frente común ante el crecimiento de proyectos autoritarios y la desconfianza hacia las instituciones democráticas.