Quién es Óscar Puente: de alcalde de Valladolid a ministro

El titular de Transportes ha recorrido un camino de ida y vuelta entre Valladolid y la política nacional: fue portavoz del PSOE mientras gobernaba su ciudad, regresó a la primera línea municipal y, tras perder la Alcaldía en 2023, dio el salto definitivo a Madrid. Las redes sociales han acompañado prácticamente todo el trayecto

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El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, posa para Europa Press, a 17 de agosto de 2026, en Alicante Rober Solsona - Europa Press
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Óscar Puente ha dejado abierta una puerta a su futuro político: la sucesión de Pedro Sánchez. En última instancia, y corrigiéndose a sí mismo, el ministro de Transportes afirma ahora que no se considera necesariamente el hombre llamado a suceder a Pedro Sánchez al frente del PSOE, pero tampoco ha dicho que no.

"Si me llegara, faltando dos segundos y me la tuviera que jugar, no soy de los que la pasan", respondió al plantearle ese escenario. La frase ha colocado bajo una nueva luz una carrera política construida durante más de dos décadas entre Valladolid y Madrid.

El propio Puente ha intentado rebajar después el alcance de sus palabras. Este lunes insistió en que Sánchez es "el mejor líder" que puede tener el PSOE y pidió no conceder más valor a sus declaraciones del que tienen. La sucesión, en cualquier caso, la sitúa dentro de cuatro o cinco años.

Pero la pregunta sobre su futuro llega en un momento muy distinto al de hace apenas tres años. En mayo de 2023, Puente perdió la Alcaldía de Valladolid después de ocho años en el cargo. En noviembre estaba sentado en el Consejo de Ministros.

Entre ambas fotografías hay una de las etapas más rápidas de su carrera política.

Una carrera que empezó en Valladolid

Nacido en Valladolid el 15 de noviembre de 1968, Puente estudió Derecho en la Universidad de Valladolid y ejerció como abogado desde 1995 hasta que llegó a la Alcaldía, en 2015.

Su relación con el PSOE venía de mucho antes. Se afilió al partido en 1990 y comenzó a ocupar responsabilidades orgánicas en Valladolid en 2004, como vicesecretario general de la Ejecutiva Provincial. En 2007 entró como concejal en el Ayuntamiento y un año después pasó a dirigir el grupo municipal socialista.

En 2009 se convirtió en secretario general de la agrupación local.

La política municipal fue durante aquellos años el centro de su carrera. Puente pasó ocho años en la oposición antes de conseguir la Alcaldía en 2015. El PP había sido la fuerza más votada, pero el socialista reunió una mayoría alternativa que terminó con dos décadas de gobiernos populares en la ciudad.

Con su llegada al consistorio pucelano, Puente dejaba la abogacía con 46 años, alcanzando el cargo alrededor del cual parecía que iba a girar su trayectoria política.

No fue exactamente así.

El primer viaje a Ferraz

Dos años después llegó su primera gran oportunidad en Madrid.

Pedro Sánchez recuperó la Secretaría General del PSOE en las primarias de 2017 y renovó la dirección del partido. En aquella ocasón, Puente fue elegido portavoz de la Comisión Ejecutiva Federal.

Durante aquella etapa acumuló dos escaparates políticos muy diferentes. Era alcalde de Valladolid y, al mismo tiempo, una de las voces encargadas de trasladar públicamente la posición del PSOE.

La coincidencia no era menor. Puente tenía que gestionar una ciudad mientras comparecía ante los medios para pronunciarse sobre Cataluña, la política nacional o los principales conflictos a los que se enfrentaba el partido.

Fue su primera etapa de exposición nacional.

La experiencia terminó en 2021, cuando dejó la portavocía de la Ejecutiva. Para entonces había revalidado su posición en Valladolid: el PSOE ganó las elecciones municipales de 2019 y Puente continuó como alcalde.

Madrid parecía quedar atrás y, Valladolid volvía a ocupar prácticamente todo el escenario.

Ganar las elecciones y perder la Alcaldía

Pero el resultado de las municipales del 28 de mayo de 2023 cambiaron el rumbo. Puente volvió a encabezar la candidatura socialista y el PSOE fue la fuerza más votada en Valladolid. Sin embargo, el resultado no le permitió conservar el Ayuntamiento, ya que, la suma de PP y Vox daba la Alcaldía al popular Jesús Julio Carnero.

La paradoja de aquellas elecciones reaparecería pocos meses después en un escenario mucho mayor. Puente dejó el Ayuntamiento tras ocho años como alcalde y se presentó a las elecciones generales del 23 de julio como cabeza de lista socialista por Valladolid, donde consiguió escaño y regresó a Madrid.

Esta vez ya no como portavoz ocasional de su partido mientras gobernaba una ciudad, sino como diputado nacional.

Y entonces llegó una intervención que alteró por completo su dimensión política.

El día que Sánchez le cedió la palabra

Alberto Núñez Feijóo acudió al Congreso en septiembre de 2023 para someterse al debate de investidura después de que el PP hubiera ganado las elecciones generales.

Cuando llegó el turno del PSOE, Pedro Sánchez no subió a la tribuna. Lo hizo Óscar Puente.

La elección permitió al PSOE construir una réplica alrededor de una experiencia que Puente conocía personalmente: haber ganado unas elecciones y no haber conseguido gobernar porque los adversarios sumaban una mayoría alternativa.

Valladolid y Madrid quedaron conectadas en aquel discurso. El recién llegado al Congreso adquirió en unas horas una exposición nacional que no había tenido desde su etapa como portavoz del PSOE.

Dos meses después llegó el siguiente movimiento. Pedro Sánchez formó su nuevo Ejecutivo y nombró a Puente ministro de Transportes y Movilidad Sostenible. En apenas medio año había pasado de abandonar el Ayuntamiento de Valladolid a ocupar una de las carteras con mayor presencia cotidiana en la vida de los ciudadanos.

Un Ministerio que multiplica la exposición

Transportes tampoco permite demasiados días de silencio.

Por el departamento pasan el ferrocarril, las carreteras, los aeropuertos, los puertos y algunas de las principales infraestructuras públicas del país. Una avería ferroviaria, una obra, una incidencia en Cercanías o un problema en la alta velocidad pueden convertir al ministro en protagonista de la actualidad en cuestión de minutos.

Puente ha asumido esa exposición con una característica que ya formaba parte de su trayectoria antes de llegar al Gobierno: una comunicación muy directa y muy personal.

Y ahí aparece el otro escenario que ha acompañado su ascenso político.

Las redes sociales, de concejal a ministro

Puente no descubrió las redes sociales al llegar al Consejo de Ministros.

Abrió su cuenta de Twitter, ahora X, en 2010, cuando todavía era concejal del Ayuntamiento de Valladolid. La plataforma ha acompañado desde entonces prácticamente todas las etapas de su carrera: oposición municipal, Alcaldía, portavocía del PSOE, Congreso y Gobierno.

Con los años, esa presencia ha dejado de ser un complemento para convertirse en una parte reconocible de su manera de comunicarse.

Puente escribe personalmente sus mensajes. Él mismo lo explicó el pasado marzo en un vídeo de casi doce minutos dedicado a contar su relación con X. Reconoció que bloquea usuarios y admitió también que algunas discusiones le llevan a elevar el tono: "Sé que a veces me caliento".

No ha delegado esa voz al convertirse en ministro. En su perfil conviven explicaciones sobre la gestión de Transportes, datos ferroviarios, respuestas a noticias, mensajes políticos y discusiones directas con periodistas, dirigentes de otros partidos o usuarios.

Esa actividad le ha generado polémicas. También le proporciona algo poco habitual en un miembro del Gobierno: un canal en el que resulta difícil separar al responsable institucional de la persona que escribe detrás de la cuenta.

Su manera de utilizar las redes ha llegado incluso al ámbito académico. Investigadores han estudiado su comunicación digital durante episodios como la DANA de 2024, cuando su perfil adquirió un carácter especialmente informativo para comunicar la situación de las infraestructuras y los transportes afectados.

Las redes, por tanto, no llegaron después de su notoriedad. Crecieron con ella.

Valladolid sigue presente

El salto al Gobierno tampoco ha borrado Valladolid de su discurso.

Puente sigue interviniendo en cuestiones relacionadas con la ciudad y mantiene allí buena parte de sus referencias políticas y personales. Pero acaba de cerrar una puerta importante: no volverá a presentarse como candidato a alcalde en 2027.

"Mi vida ha tomado otro rumbo", ha señalado.

La frase encaja con lo ocurrido desde 2023. La pérdida de la Alcaldía que había ocupado durante ocho años no condujo a Puente hacia una retirada de la primera línea política. Ocurrió lo contrario.

Congreso, investidura y Gobierno se sucedieron en cuestión de meses.

"No soy de los que la pasan"

Ahora aparece una nueva pregunta.

Puente considera que Pedro Sánchez es "el mejor líder posible" para el PSOE y cree que el actual secretario general debe continuar. De hecho, sitúa cualquier hipotético relevo después de la próxima legislatura.

Cuando Europa Press le preguntó por su propio papel en ese futuro, recurrió al baloncesto.

"No creo que yo sea ese jugador, no creo que yo tenga que jugarme la última pelota", respondió.

Y añadió: "Si me llegara, faltando dos segundos y me la tuviera que jugar, no soy de los que la pasan".

Un día después, preguntado nuevamente por aquellas palabras en Valladolid, ironizó con las interpretaciones: no se descartaba "ni a la sucesión del Papa ni a la sucesión del novio de Angelina Jolie". Y volvió a pedir que no se adelantara un debate que considera lejano.

No hay candidatura. Ni proceso sucesorio abierto. Sánchez continúa al frente del PSOE y Puente sitúa cualquier escenario posterior a varios años vista.

Pero la pregunta probablemente habría resultado difícil de imaginar cuando abandonó el Ayuntamiento de Valladolid en junio de 2023, ya que, desde entonces, el político que había hecho prácticamente toda su carrera en su ciudad ha regresado a Madrid, ha entrado en el Congreso, y en la actualidad protagoniza uno de los debates parlamentarios más visibles de la legislatura y se ha convertido en ministro.