La Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA) ha instado a “no bajar la guardia” frente a la malaria en España ante la presencia del mosquito “Anopheles”, capaz de transmitir esta patología, por lo que considera “imprescindible” mantener activos y eficaces los sistemas de vigilancia epidemiológica y de control vectorial.
Coincidiendo con la conmemoración este sábado del Día Mundial de la Malaria, ANECPLA ha remarcado que esta dolencia “sigue siendo una grave amenaza para la salud global” y que, aunque es prevenible y tratable, continúa causando cada año cientos de miles de fallecimientos, con un impacto especialmente grave en niños menores de cinco años.
A pesar de que España fue certificada como libre de malaria en 1964, una investigación dirigida por expertos de la Estación Biológica de Doñana (CSIC), el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y el Área de Epidemiología y Salud Pública del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBERESP) confirmó hace apenas dos años la amplia presencia en el territorio nacional de especies como “Anopheles maculipennis”, sobre todo en entornos vinculados a masas de agua, como desembocaduras fluviales y áreas de regadío.
“La presencia del vector, unida a factores como el cambio climático, la globalización y el aumento de los viajes internacionales, sitúan a España en una posición de vulnerabilidad frente a posibles episodios de transmisión local”, ha advertido el director general de ANECPLA, Manuel García Howlett.
De acuerdo con este mismo trabajo científico, los casos de malaria que se detectan actualmente en España son, en su mayoría, importados, con entre 700 y 850 diagnósticos al año en personas que regresan de regiones donde la enfermedad es endémica.
Papel clave de la sanidad ambiental
Desde ANECPLA han recalcado la importancia estratégica de la sanidad ambiental en la lucha contra las enfermedades transmitidas por vectores. “La vigilancia, el control de poblaciones de mosquitos y la correcta gestión ambiental son herramientas esenciales para minimizar riesgos”, ha subrayado García Howlett.
Con el fin de impedir un posible resurgimiento de la malaria en España, la organización propone reforzar la vigilancia epidemiológica y la detección temprana de los casos importados, así como potenciar los programas de control de mosquitos, de forma prioritaria en las zonas consideradas de mayor riesgo.
Asimismo, ha planteado la necesidad de impulsar la coordinación entre las autoridades sanitarias, las empresas de sanidad ambiental y los organismos internacionales, además de ofrecer información adecuada a los viajeros sobre las medidas de prevención antes, durante y después de desplazarse a países con malaria endémica.
“El abordaje de las enfermedades transmitidas por vectores requiere una estrategia integral en la que la sanidad ambiental desempeña un papel imprescindible, tanto en la prevención como en la gestión del riesgo”, ha concluido el director general de ANECPLA.