ASEICA y SEOM piden extender la biopsia líquida por su menor invasividad, mayor precisión y ahorro de costes

ASEICA y SEOM reclaman extender la biopsia líquida en España por su mayor precisión, menor invasividad y potencial de ahorro en el abordaje del cáncer.

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ASEICA y SEOM llaman a implementación progresiva de biopsia líquida por ahorro y ser "menos invasiva" y más precisa EUROPA PRESS

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La Asociación Española de Investigación sobre el Cáncer (ASEICA) y la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) han reclamado que la biopsia líquida se vaya incorporando de forma progresiva en el sistema sanitario español. Defienden que esta técnica ofrece un mayor grado de precisión, resulta “menos invasiva” para las personas con cáncer y, además, permite un uso más eficiente de los recursos, según ha señalado la doctora Noelia Tarazona, vocal de ASEICA.

El secretario científico de SEOM, el doctor Rodrigo Sánchez-Bayona, ha detallado que mediante la biopsia líquida se puede obtener información diagnóstica del tumor “bastante completa” en “2-3 semanas”, mientras que con la biopsia convencional “la ventana de tiempo” se alarga hasta “cuatro semanas”. Ha explicado que se basa “en una analítica de sangre” que se procesa “con técnicas específicas”. “Podemos extraer ese material genético y nos da información de mutaciones del tumor”, ha indicado, recordando que las células malignas “liberan material genético en la sangre”.

Estas consideraciones se han presentado coincidiendo con el Día Mundial de la Innovación en Cáncer, celebrado este martes, 21 de abril, en el marco de la difusión de unas recomendaciones para facilitar la entrada de la biopsia líquida en la práctica clínica habitual. Para Sánchez-Bayona, lo que hoy ya es una realidad “puede sonar hasta a ciencia ficción y ese es el triunfo de la innovación”.

Entre los beneficios de esta prueba se incluye la capacidad de identificar mecanismos de resistencia a los tratamientos oncológicos y adelantar la detección de recaídas antes de que sean visibles con las técnicas de imagen habituales. Frente a la biopsia clásica, que obliga a localizar “el sitio concreto donde está el tumor”, el oncólogo se ha preguntado “¿Hasta qué punto sabes cómo está toda la enfermedad?”, para responder que, gracias a la biopsia líquida, se es “capaz de capturar mejor esa heterogeneidad”.

Además, ha recordado que en la biopsia convencional “necesitas recursos como el radiólogo y el patólogo” y una elevada “capacitación en Oncología molecular”. Por ello, considera que se trata de un “avance grande”, aunque reconoce que “tiene todavía recorrido por hacer hasta que lleguemos al 100 por cien de implementación y validación en todos los cánceres”. En esta línea, Tarazona ha remarcado que ya existen tumores concretos en los que su uso está claramente respaldado por la evidencia científica.

Evidencia en cáncer de colon y enfermedad avanzada

La especialista ha subrayado que “en cáncer de colon en estadio II localizado” se han constatado ya sus beneficios. También ha destacado su papel en la “enfermedad avanzada”, donde resulta especialmente útil para detectar alteraciones moleculares en tiempo real, y en la “enfermedad metastásica”, ámbito en el que facilita la identificación de alteraciones moleculares accionables, la selección de terapias dirigidas y el acceso a ensayos clínicos.

Según ha explicado, la biopsia líquida “es capaz de detectar ADN tumoral circulante”, lo que permite una visión global y cambiante de la enfermedad y aporta información pronóstica clave para optimizar las decisiones terapéuticas. Ha añadido que los ensayos clínicos han demostrado la utilidad de esta herramienta “sin complicaciones”.

No obstante, Tarazona ha advertido de que también existen “inconvenientes”. Por un lado, “la aplicación técnica está en investigación para muchas aplicaciones” y, por otro, su elevada sensibilidad puede traducirse en “no beneficio real para el paciente” en determinados escenarios.

Para que su uso sea generalizado, algo que todavía no se ha alcanzado en ningún país, la experta considera imprescindibles “estudios de coste efectividad”, ya que la financiación “depende de las Consejerías de las comunidades autónomas”. Ha cifrado “en alrededor de 3.000 euros la primera muestra y 2.000 euros las muestras sucesivas” el coste de estas pruebas, insistiendo en que, pese a ello, puede ser una opción eficiente si se tienen en cuenta también “los costes indirectos” asociados al cáncer.

El presidente de SEOM, el doctor Javier de Castro, ha señalado que la biopsia líquida “va adquiriendo cada vez más protagonismo” en el “diagnóstico de última generación de cáncer”. El objetivo, ha dicho, es “tener la oportunidad de ofrecer las mejores opciones de tratamiento, las más innovadoras”, lo que exige disponer “la mejor opción diagnóstica”. En este sentido, ha valorado positivamente que esta tecnología “está llegando a la practica asistencial”.

España aspira a ser referente en biopsia líquida

Pese al avance, De Castro ha reconocido que “no hay cifras” concretas sobre su grado de implantación en España, aunque “la mayoría de hospitales sí que tienen acceso a un estudio genético”. A su juicio, “la investigación está creciendo de manera tan exponencial que la incorporación a la práctica asistencial siempre va a ser más lenta”. Por su parte, el presidente de ASEICA, el doctor Rafael López, ha matizado que la biopsia líquida no tiene por qué estar disponible “en todos los hospitales”, pero sí debería poder ofrecerse “en todos los pacientes”.

López ha expresado que la meta es “que España sea pionera en la incorporación de la biopsia líquida”, algo que, en su opinión, “va a mejorar el conocimiento” y “los resultados clínicos en los pacientes”. Ha recalcado que “hay una necesidad clínica imperiosa de conocer más el tumor para poder atacarlo y controlarlo de alguna forma con cirugía o fármacos”.

El presidente de ASEICA, que califica este desarrollo como “impresionante”, considera que “hay que acelerar” su despliegue, pero siempre “priorizando las utilidades clínicas”. Ha recordado que se trata de una tecnología “compleja” que requiere “un aprendizaje muy importante”, por lo que defiende concentrar su uso “en algunos sitios”, dado que “es más fácil mandar un tubo de sangre que montar un laboratorio que se va a quedar obsoleto en nada”.

Ante este escenario, SEOM y ASEICA plantean varias líneas de actuación: estandarizar los procedimientos de análisis y validación, incluir la biopsia líquida en las guías clínicas nacionales e internacionales, crear comités moleculares multidisciplinares, impulsar ensayos clínicos que consoliden su impacto clínico y garantizar un acceso equitativo a esta tecnología para todos los pacientes oncológicos.