CSIF alerta de que el Sistema Nacional de Salud solo “resiste” por el compromiso de sus profesionales

CSIF denuncia que la sanidad pública solo aguanta por sus profesionales y exige reformas urgentes ante los datos del Barómetro Sanitario 2025.

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La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha señalado que el Sistema Nacional de Salud “resiste” fundamentalmente gracias a la implicación de sus profesionales, al tiempo que advierte de que los datos del Barómetro Sanitario 2025 ponen de manifiesto problemas estructurales que exigen una “respuesta inmediata”.

En este escenario, CSIF recalca que el sistema conserva “fortalezas claras”, en especial por la elevada confianza en su personal sanitario, pero arrastra una falta de planificación y de recursos humanos que está “deteriorando” la percepción de la ciudadanía.

El sindicato enumera entre los principales desequilibrios el déficit de plantillas, el aumento de las listas de espera, la saturación de la Atención Primaria, la desigualdad territorial y la infrafinanciación del sistema público.

De acuerdo con el Barómetro Sanitario 2025, el 51,6 por ciento de la población considera que la sanidad pública funciona bien o con algunos ajustes, mientras que el 20,2 por ciento opina que requiere cambios profundos, el porcentaje más elevado de toda la serie histórica. Además, la satisfacción media se sitúa en 6,02 puntos sobre 10, el registro más bajo desde 2015.

En lo relativo a la Atención Primaria, CSIF la define como el “epicentro” del conflicto sanitario. Denuncia un acceso deficiente, una sobrecarga continua de los profesionales, una demora media cercana a los 9 días y la derivación de pacientes hacia los servicios de urgencias por la imposibilidad de conseguir cita, lo que genera un colapso indirecto.

“La Atención Primaria necesita una reforma urgente: sin más profesionales, sin agendas razonables y sin tiempo suficiente por paciente, el sistema seguirá trasladando presión a las urgencias y deteriorando la calidad asistencial”, afirma el CSIF.

En cuanto a la salud mental, el sindicato subraya que sigue siendo un ámbito “claramente infrafinanciado”, con una dependencia cada vez mayor del sector privado. Por ello, reclama incrementar las plantillas, integrar la salud mental en la Atención Primaria y poner en marcha un plan nacional “realista”.

CSIF también pone el foco en la desigualdad territorial y plantea como respuesta reforzar la cohesión del Sistema Nacional de Salud, fijar estándares mínimos comunes a nivel estatal, garantizar la equidad en el acceso a la atención sanitaria y asegurar una planificación homogénea de los recursos humanos.

Asimismo, el sindicato advierte del avance de la sanidad privada tras la pandemia, que a su juicio supone un riesgo de dualización del sistema y evidencia que la infrafinanciación de la sanidad pública está mermando su capacidad de respuesta.

Para CSIF, las prioridades deben centrarse en el refuerzo de las plantillas como eje principal, la implantación de un plan nacional para reducir las listas de espera, una reforma integral de la Atención Primaria y un plan específico en salud mental. Igualmente, defiende la homogeneización territorial del Sistema Nacional de Salud, el blindaje del sistema público frente a la privatización y una digitalización que ofrezca garantías laborales.