La responsable de emergencias de Médicos Sin Fronteras (MSF), Trish Newport, ha advertido de que los centros de salud de la provincia de Ituri, en la República Democrática del Congo (RDC), están al límite por la llegada masiva de pacientes con sospecha de ébola.
“Este brote es extremadamente preocupante. Tan solo unos días después de la confirmación del brote, ya hay más de 500 casos sospechosos. Se han producido más de un centenar de muertes”, ha alertado Newport.
Según ha relatado, los equipos de Médicos Sin Fronteras en la República Democrática del Congo (RDC) han recibido el mismo mensaje en todos los centros sanitarios consultados: “Estamos repletos de casos sospechosos, no tenemos espacio”. “Esto da una idea de lo caótico que es todo ahora mismo”, ha añadido.
Newport ha precisado que el brote corresponde a la cepa Bundibugyo del virus del ébola. “Es solo la tercera vez en la historia que se ha producido un brote de ébola de Bundibugyo. Esto significa que, mientras que para otras cepas hay tratamientos, hay vacunas, para este brote no hay tratamientos aprobados ni vacunas. Y la capacidad para realizar pruebas es muy limitada”, ha subrayado.
La responsable de Emergencias de Médicos Sin Fronteras ha incidido en la urgencia de hacer llegar suministros al terreno. “Contamos con más de 3.000 equipos completos de protección personal que están llegando a Bunia, lo que supondrá un gran alivio para muchos de nuestros equipos”, ha añadido.
Ha indicado también que se están desplazando refuerzos con amplia experiencia en la gestión de brotes de ébola, con el objetivo de poner en marcha la respuesta y valorar cómo respaldar los distintos proyectos que MSF mantiene en Ituri.
“Para ver cómo podemos poner en práctica medidas de protección y prevención en nuestros programas para que podamos seguir garantizando el acceso a la atención sanitaria y atendiendo a las personas desplazadas, como ya veníamos haciendo”, ha finalizado.