El correcto reciclaje y tratamiento de los residuos de medicamentos, ya estén caducados o se trate de sus envases, resulta clave para salvaguardar tanto la salud pública como el entorno natural, según han subrayado desde SIGRE con motivo de la conmemoración de su 25º aniversario.
En 2025, la recogida de medicamentos en desuso aumentó más de un 5 por ciento, hasta situarse en 110 gramos de envases vacíos o con restos de fármacos por habitante. Asimismo, en tres de cada cuatro hogares españoles ya se reciclan los medicamentos, el 90 por ciento de la población considera perjudicial tirarlos a la basura o verterlos por el desagüe y el 99 por ciento dispone al menos de un Punto SIGRE en su municipio.
La organización cuenta actualmente con la colaboración de 397 laboratorios farmacéuticos, 142 almacenes de distribución y más de 22.200 oficinas de farmacia, lo que permite mantener un sistema de recogida cercano, seguro y eficiente.
En este marco, el director general de Farmaindustria y presidente de SIGRE, Juan Yermo, ha recordado que la entidad se creó para que los restos de medicamentos y sus envases fuesen gestionados de “forma segura para garantizar la salud pública y el cuidado del medioambiente”.
En relación con la directiva sobre el tratamiento de las aguas residuales, ha señalado que, además de la excreción de medicamentos por parte de las personas, existen numerosos contaminantes y sustancias tóxicas que no se eliminan en las depuradoras. Por ello, ha calificado de “injusto” que el sector farmacéutico y cosmético tenga que sufragar el 80 por ciento de los costes de depuración de las aguas residuales urbanas, al considerar que supera la responsabilidad que le corresponde.
Proyecto común de economía circular
El director general de SIGRE, Miguel Vega, ha recalcado que esta iniciativa no es “solo un sistema de recogida de residuos”, sino “el mayor proyecto colaborativo del sector farmacéutico en materia de economía circular”, y un modelo que evidencia que los objetivos de sostenibilidad únicamente se podrán “alcanzar a través de alianzas que aglutinen el trabajo que realiza cada uno de los agentes implicados”.
“La sostenibilidad ambiental ha dejado de ser un valor añadido para convertirse en un eje estratégico y necesario de las políticas públicas, de las regulaciones europeas y españolas, de la actividad empresarial y de las expectativas sociales”, ha apuntado.
El sistema se ha ido adaptando bajo el enfoque 'One Health', que pone de relieve el vínculo entre la salud humana, la sanidad animal y la protección del medioambiente. En esta línea, SIGRE recuerda que el uso responsable del medicamento no concluye al finalizar el tratamiento, sino “cuando sus residuos se depositan correctamente en el Punto SIGRE de la farmacia”.
El presidente del Consejo General de Colegios Farmacéuticos y vicepresidente de SIGRE, Jesús Aguilar, ha resaltado el papel de las farmacias como la cara visible del sistema ante la ciudadanía.
“La capilaridad, cercanía y profesionalidad de la farmacia han sido decisivas para que el uso del Punto SIGRE se haya convertido en un hábito cada vez más asentado entre los españoles. Y esto es crucial porque reciclar medicamentos no es solo una cuestión ambiental; está directamente relacionado con el uso responsable del medicamento y con la seguridad de los pacientes”, ha subrayado.
Actualmente, nueve de cada diez farmacéuticos anima a los ciudadanos a depositar los envases vacíos y los restos de medicamentos en el Punto SIGRE. Además, un 80 por ciento de la población manifiesta su orgullo por el “alto porcentaje de hogares españoles que reciclan medicamentos”.
Modelo de logística inversa y ecodiseño
La Federación de Distribuidores Farmacéuticos (FEDIFAR) ha estado implicada desde el inicio en el diseño de una “operativa logística eficiente, viable y adaptada a la realidad del canal farmacéutico, el modelo de logística inversa”. Este sistema integra la gestión de los residuos de medicamentos en la red logística ya existente, evitando levantar estructuras adicionales.
De este modo, se aprovechan las rutas de reparto de medicamentos a las farmacias para recoger los residuos que los ciudadanos depositan en los Puntos SIGRE, lo que disminuye el impacto ambiental del transporte. Gracias a esta logística inversa, se evita cada año la emisión de 1.400 toneladas de C22 a la atmósfera.
La presidenta de FEDIFAR y vicepresidenta de SIGRE, Matilde Sánchez Reyes, ha destacado que la logística inversa constituye una de las “grandes fortalezas” de SIGRE, porque “la sostenibilidad no se añade al sistema, sino que forma parte de su propio funcionamiento”.
“La distribución, una vez que ha dejado el pedido en la farmacia, utiliza esas rutas de retorno a los almacenes para llevarse esas bolsas con los residuos de medicamentos que son custodiados en los almacenes de la distribución para su posterior traslado por los sectores autorizados a las plantas de clasificación de SIGRE”, ha precisado.
Cada año se comercializan cerca de 500 millones de unidades de medicamentos con alguna mejora ambiental en su envase, aproximadamente uno de cada tres. El último Plan de Prevención de Envases, desarrollado entre 2021 y 2023, permitió poner en marcha 749 medidas de ecodiseño, con un ahorro estimado de más de 2.800 toneladas de materias primas.
En esta línea, el nuevo Plan Empresarial de Prevención y Ecodiseño 2024-2028 abarca el 92 por ciento de las unidades de envases de medicamentos puestas en el mercado y supone el 90 por ciento del peso total de los materiales del sector, contemplando la puesta en marcha de 1.000 nuevas actuaciones de prevención y ecodiseño en los próximos años.
Según los datos de SIGRE, en estos 25 años de actividad se ha evitado la tala de 246.000 árboles y la emisión de 100.000 toneladas de CO2 a la atmósfera. También se ha contribuido al ahorro de 460 millones de litros de agua, 485 millones de kWh de energía y 80 millones de litros de petróleo.
Desde enero de 2025, SIGRE ha ampliado además su labor a la gestión de los residuos de envases de medicamentos generados en laboratorios, centros sanitarios e instalaciones del canal farmacéutico en toda España. Esta extensión de su ámbito de actuación abre una nueva fase para la entidad, que pretende “dar respuesta a un contexto regulatorio más exigente y avanzar hacia una visión más completa del ciclo de vida del medicamento”.
“No podemos limitarnos a conservar un modelo que ha funcionado bien; debemos reforzarlo, ampliarlo y adaptarlo a los nuevos retos. Queremos que SIGRE siga siendo una referencia en sostenibilidad, innovación y colaboración sectorial”, ha concluido Miguel Vega.