Un especialista alerta: dormir mal dispara hasta un 88% el riesgo de sufrir un accidente laboral

Óscar Larrosa alerta de que dormir mal eleva hasta un 88% los accidentes laborales y agrava absentismo, presentismo y bajo rendimiento.

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El neurofisiólogo clínico y experto en medicina del sueño Óscar Larrosa ha subrayado las consecuencias que tiene no descansar adecuadamente sobre la salud y la seguridad en el entorno profesional, indicando que una mala calidad del sueño se vincula con hasta un 88 por ciento más de probabilidades de padecer accidentes en el puesto de trabajo o durante los desplazamientos entre el domicilio y el centro laboral.

“La somnolencia diurna y la disminución de la capacidad de concentración son factores clave en este aumento del riesgo”, ha señalado en el marco del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, que se conmemora el 28 de abril. Según ha comentado, en el caso de la apnea del sueño, uno de los trastornos más frecuentes, el riesgo de accidentes puede aumentar hasta un 50 por ciento, sobre todo en profesiones que implican conducción o manejo de maquinaria.

Larrosa ha recalcado que el adecuado equilibrio del ciclo vigilia-sueño repercute de forma directa en el rendimiento, el bienestar y la prevención de riesgos en el trabajo, un aspecto conocido desde hace décadas pero que, en Europa y en particular en España, ha tardado más en incorporarse a la cultura empresarial.

En este sentido, ha indicado que en países como Estados Unidos ya se han implantado programas corporativos e incluso incentivos específicos para favorecer un mejor descanso entre los trabajadores. En España, este enfoque sigue siendo incipiente, por lo que ha animado a considerar el sueño como un “pilar” dentro de las políticas de salud laboral, al mismo nivel que la alimentación o la práctica regular de ejercicio físico.

El especialista ha añadido que los trastornos del sueño se asocian a un incremento del absentismo laboral. De acuerdo con el informe internacional sobre la carga social y económica del insomnio en adultos, el 15 por ciento de la población en edad de trabajar padece insomnio crónico, lo que se traduce en entre 11 y 18 días de baja laboral al año.

En relación con la apnea obstructiva del sueño, cuando no se diagnostica o no recibe tratamiento, puede llegar a duplicar el riesgo de absentismo y prolongar la duración de las incapacidades temporales.

Impacto en el rendimiento y el presentismo

Asimismo, Larrosa ha indicado que la falta de horas de sueño afecta al llamado presentismo, es decir, empleados que acuden a su puesto pero rinden por debajo de sus capacidades. “El insomnio crónico puede provocar entre 39 y 45 días de presentismo al año, con una pérdida significativa de productividad”, ha explicado.

Investigaciones recientes muestran también que quienes duermen menos de seis horas presentan un desempeño claramente inferior frente a quienes logran entre siete y ocho horas de descanso nocturno.

La calidad del sueño influye igualmente en funciones como la memoria, la capacidad de concentración, la regulación emocional y la toma de decisiones, de modo que, según ha detallado el especialista, los profesionales con cargos de responsabilidad dentro de las organizaciones pueden verse especialmente perjudicados tras una noche de mal descanso.

En cuanto al teletrabajo, su efecto es diverso. Mientras que la flexibilidad horaria puede favorecer mejores rutinas de sueño en parte de la plantilla, la ausencia de límites claros entre la vida personal y la laboral puede derivar en hábitos poco saludables.

A este respecto, un estudio reciente señala que el 41 por ciento de quienes trabajan en remoto presenta una mala calidad del sueño, frente al 29 por ciento de los empleados que desarrollan su actividad de forma presencial.