La presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (SEPSM), Marina Díaz Marsá, ha advertido de que “muchas personas” con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) “llegan a la edad adulta sin un diagnóstico, después de años atribuyendo sus dificultades a una supuesta falta de voluntad, esfuerzo o capacidad”.
“Nadie debería necesitar media vida para entender lo que le pasa”, ha subrayado, remarcando la necesidad de informar y sensibilizar sobre cómo se manifiesta el TDAH en la edad adulta, con la finalidad de facilitar una detección más temprana que permita a la persona entender qué le ocurre y acceder al apoyo adecuado.
Estas declaraciones se han producido durante la presentación de la campaña “La pieza que falta”, impulsada por la farmacéutica Takeda en la víspera del Día Nacional del TDAH. La iniciativa pretende dar visibilidad a las formas en que este trastorno se presenta en la vida adulta, recordando que tradicionalmente se ha vinculado casi en exclusiva a la infancia y la adolescencia. Asimismo, busca resaltar el papel clave del diagnóstico a la hora de explicar determinadas dificultades propias del TDAH que pueden afectar al día a día.
La campaña incluye dos ‘spots’ dirigidos por el cineasta Nacho Vigalondo, en los que se muestran escenas cotidianas donde ciertos problemas pueden confundirse con actitudes voluntarias o rasgos de carácter, cuando en realidad podrían estar relacionados con un trastorno que requiere una valoración especializada.
La idea creativa se articula en torno a la metáfora de que, para muchas personas adultas, recibir un diagnóstico supone encontrar esa pieza que faltaba para dar sentido a situaciones que se repiten a lo largo de su vida y que hasta entonces no habían sabido explicar.
EVITAR PREJUICIOS Y CULPA
Con esta propuesta, Takeda pretende fomentar una visión más empática del TDAH, alejándola de los prejuicios y de la culpabilización, a la vez que lanza un mensaje constructivo sobre la relevancia de acudir a profesionales de la salud mental.
Vigalondo, que fue diagnosticado de TDAH ya en la edad adulta, ha insistido en la importancia de entender que el trastorno va más allá de las dificultades esporádicas que cualquiera puede experimentar. “Me gustaría contribuir, aunque fuera mínimamente, a cambiar esa tendencia a responder ‘a mí también me pasa’ cuando una persona con TDAH explica su situación”, ha señalado.
En el desarrollo de la campaña se ha contado tanto con la experiencia de especialistas sanitarios como con la aportación de asociaciones de pacientes. La presidenta de la Federación Española de Asociaciones de Ayuda al Déficit de Atención e Hiperactividad (FEAADAH), Miriam Galindo, ha avisado de que “llegar a la edad adulta sin un diagnóstico de TDAH puede suponer años de desgaste emocional, dificultades y una autoestima muy dañada”.
Aunque ha matizado que “un diagnóstico no lo resuelve todo”, ha recalcado que sí permite modificar la forma de acompañar a una persona con TDAH y evitarle un “sufrimiento innecesario”.