La investigación abierta en la Audiencia Nacional por el juez José Luis Calama en torno al rescate de Plus Ultra incorpora la existencia de una supuesta estructura societaria que algunos de los implicados habrían denominado internamente como una “boutique financiera”.
Según consta en la instrucción, esta red estaría orientada a canalizar flujos económicos procedentes de distintas mercantiles y a dificultar la trazabilidad del origen de los fondos, en el marco de las pesquisas sobre posibles delitos de tráfico de influencias y blanqueo.
Un entramado de sociedades bajo la lupa
En el centro de la investigación aparece la sociedad Análisis Relevante, señalada como una de las piezas principales del circuito financiero analizado por el magistrado.
Según la documentación incorporada a la causa, esta mercantil habría recibido fondos de empresas como Plus Ultra, Softgestor, Inteligencia Prospectiva y la constructora Aldesa, entre otras.
A partir de ahí, la investigación extiende el análisis a otras sociedades como Caletón Consultores y Summer Wind, que a su vez figuran como clientes de empresas vinculadas al empresario alicantino investigado.
El juez considera que parte de estos movimientos podrían haber servido para “ocultar el origen de parte del flujo de fondos” dentro del entramado societario.
Pagos a empresas vinculadas a Zapatero
Dentro de este esquema, la investigación recoge también pagos a sociedades relacionadas con el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.
Según el sumario, la mercantil Análisis Relevante habría abonado alrededor de 490.780 euros al expresidente y 239.755 euros a Whathefav, otra sociedad vinculada al mismo entorno empresarial.
Asimismo, el informe judicial incorpora referencias a pagos procedentes de otras estructuras empresariales. Por un lado, el think tank Gate Center habría abonado 352.980 euros al expresidente y 171.727 euros a su empresa familiar. Asimismo, el grupo Thinking Heads, gestor del citado centro, habría realizado pagos adicionales de 681.318 euros al expresidente y 12.297 euros a la sociedad de sus hijas.
La versión de las empresas
Tal y como explicó Demócrata, la compañía Thinking Heads rechazó cualquier irregularidad y sostiene que los pagos corresponden a servicios profesionales efectivamente prestados.
En un comunicado, la empresa afirma que el expresidente, al igual que otros antiguos mandatarios internacionales, ha desarrollado actividades de asesoramiento y participación en foros y conferencias, una práctica habitual entre ex jefes de Estado.
La firma asegura además que más de 40 ex primeros ministros y expresidentes han sido contratados desde 2003 en condiciones similares.