El alcalde de Algemesí (Valencia), José Javier Sanchís, declaró ante la jueza que instruye la causa por la gestión de la devastadora dana del 29 de octubre de 2024, que dejó 233 fallecidos en la provincia de Valencia, que no recibió ningún tipo de aviso previo antes de que se desbordara el río Magro, sobre el que recalcó que “no estaba limpio”. También ha apuntado que el Ayuntamiento empezó a actuar frente al episodio de lluvias el día 25, es decir, cuatro días antes de la riada.
El regidor se ha expresado en estos términos durante su comparecencia como testigo en el procedimiento judicial abierto por la dana, en el que figuran como investigados la exconsellera de Justicia e Interior Salomé Pradas y su antiguo número dos, Emilio Argüeso.
Sanchís ha relatado que las primeras comunicaciones a la ciudadanía sobre el temporal se emitieron el 25 de octubre, a raíz de los avisos del servicio meteorológico contratado por el consistorio, Inforatge. Desde ese momento, ha dicho, comenzaron a organizar la respuesta municipal.
Según su testimonio, el Ayuntamiento cuenta con varios grupos específicos de Emergencias con comunidades de propietarios, centros escolares y asociaciones empresariales, y “se les avisó de lo que podía venir”. En esas fechas, ha precisado, el municipio se encontraba en nivel de alerta amarilla.
El día 26 se trasladaron nuevos avisos a la población, acompañados de recomendaciones más detalladas, como limpiar desagües y terrazas o colocar barreras y tablones para proteger las viviendas ante posibles entradas de agua, además de insistir en evitar desplazamientos innecesarios. “Se pretendía prevenir a la población”, ha indicado.
Al día siguiente se remitió otro mensaje de advertencia y, para el 28, se convocó el Cecopal. Ese mismo día se llevó a cabo una limpieza “muy exhaustiva” de los imbornales, ha subrayado. Por la noche se acordó suspender las clases y la actividad del centro de día y, a las 22.30 horas, el propio alcalde remitió un mensaje al Centro de Coordinación de Emergencias (CCE) detallando las medidas adoptadas.
En la madrugada del 29, ha continuado, se volvió a alertar a los vecinos de la llegada de lluvias torrenciales que ya afectaban a localidades cercanas, pidiendo de nuevo máxima precaución y limitar los movimientos.
Posteriormente, el consistorio recibió la comunicación de emergencia para la Ribera Alta con nivel rojo y notificó al CCE la activación de la fase de emergencia del Plan Territorial municipal. A las 12.35 horas se difundió un aviso general a la población en el que se informaba del corte de todos los puentes sobre el Magro.
El alcalde ha situado el inicio de las precipitaciones intensas en Algemesí en torno a las 15.30 horas: “Comenzó llover de una forma torrencial. El río iba cargado pero no se avistaba ningún inminente desborde. La previsión que teníamos es que si iba a desbordar, sería por la parte más baja de los campos, y por eso desde la mañana se impedía el acceso a la población”, ha explicado. Poco después, la Policía Local se volcó en la atención humanitaria porque los requerimientos eran “desbordantes”, ha descrito.
Un desbordamiento súbito y sin avisos previos
El desbordamiento del Magro se produjo alrededor de las 18.20-18.30 horas, ha indicado Sanchís, quien ha insistido en que no recibió ningún aviso ni llamada antes de que el cauce se saliera.
Ha remarcado igualmente que tampoco recibió comunicación alguna de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) y ha añadido que el río “no estaba limpio”. “El cauce estaba en una situación de falta de limpieza. Hay dos requerimientos anteriores de la dana del Ayuntamiento para que se realizara la limpieza. Eso ayudó a que se desbordara, no en la zona de campos, sino en el centro urbano”, ha manifestado.
Sobre las consecuencias, ha explicado: “La inundación fue muy dramática, no fue progresiva. Fueron corrientes muy fuertes que llegaron de forma abrupta y repentina. El casco urbano, con sus calles muy estrechas, aún provocó más daños”, ha relatado.
Y ha añadido: “Un Ayuntamiento no tiene capacidad para evitar los daños que produjo la dana. En el momento de desbordamiento del río, nosotros no tenemos recursos propios suficientes para la emergencia”, sostiene.
El primer edil ha señalado que cuando sonó el ES-Alert de las 20.11 horas “ya estaban inundados” y ha asegurado que tuvo conocimiento de las primeras víctimas mortales en el municipio al día siguiente. También ha explicado que el mismo día de la dana habló en un par de ocasiones con la delegada del Gobierno en la Comunitat, Pilar Bernabé.