Guillermo Bárcenas, hijo del extesorero del PP Luis Bárcenas, declaró este lunes ante el tribunal de la Audiencia Nacional (AN) que, a su juicio, existió una “orden” para “hacerle la vida imposible” a su padre durante el tiempo que permaneció interno en la prisión de Soto del Real (Madrid). Esa directriz, ha señalado, la vincula con el Ejecutivo de Mariano Rajoy, dado que “son instituciones que dependen del Gobierno”.
El testimonio se ha producido en el marco del juicio por la 'Operación Kitchen', el supuesto dispositivo parapolicial que, según la investigación, fue puesto en marcha en 2013 desde el Ministerio del Interior con el objetivo de sustraer al extesorero documentación comprometedora sobre dirigentes del PP, en pleno procedimiento judicial por la presunta contabilidad B del partido.
“Los dieciocho primeros meses de mi padre en prisión fueron muy duros. (...) Le hicieron la vida imposible en la cárcel. Yo creo que era una orden en ese momento. Claro, al final son instituciones que dependen del Gobierno”, ha expresado ante el tribunal.
Según ha relatado, la situación que vivió su padre se asemejaba a “era como un acoso y derribo”: “Claramente, en mi opinión, para que dejase de hablar, de amenazar, para que no hablase, vamos, para reducirle”.
Seguimientos y pérdida de confianza en el chófer
Guillermo Bárcenas ha manifestado también que tuvo la sensación de estar siendo vigilado, en línea con lo que ya contó su madre, Rosalía Iglesias, durante su declaración en la vista oral. “Lo he llegado a sentir yendo yo solo en él coche”, ha explicado, aludiendo a episodios en los que percibía que le seguían.
“Yo recuerdo ir en el coche y ver motos, o sea, motoristas, que en un principio siempre pensamos que eran periodistas, porque en esa época yo creo que éramos la familia más famosa de España, pero bueno, sí que notamos, tanto mi madre como yo, que nos seguían, que llevaban una cámara en el casco”, ha relatado el también líder del grupo 'Taburete'.
El hijo de Bárcenas ha añadido que, tras el asalto sufrido en 2013 en su domicilio por un falso cura, episodio en el que se encontraban él y su madre, dejó de fiarse del chófer de su padre, Sergio Ríos —procesado en esta causa por haber sido presuntamente captado como confidente de la trama—.
“Nos olió todo bastante mal desde el primer momento. (...) Yo, cuando estaba sujetando al señor este (el falso cura), apareció muy rápido (el chófer). Es una interpretación mía, pero le noté la cara un poco desencajada, más que por el susto, sino como por la sorpresa”, ha asegurado durante el interrogatorio.
Ha indicado que, con anterioridad a ese suceso, la relación con Ríos “era buena”, aunque con el tiempo empezó “a notar que hacía más preguntas” del tipo: “¿Tu padre de esto exactamente qué sabe?, ¿tú sabes dónde puede haber documentación?”. “La verdad es que lo hacía bien, yo no sospeché nunca. Dejamos de confiar en él a raíz de lo del secuestro en casa”, ha recalcado.
Cámaras de seguridad y el episodio del falso cura
Tras aquel asalto, el testigo ha recordado que Ríos “pidió que instalaran cámaras dentro” de la vivienda familiar, si bien finalmente solo se colocó “una cámara que daba a la entrada del domicilio”.
“Había muchas razones para colocar esas cámaras, entre otras también la prensa, pero sobre todo por seguridad y a nosotros la prensa no nos iba a secuestrar”, ha precisado el hijo de Bárcenas cuando la defensa de Ríos le ha preguntado si esa decisión se tomó por la fuerte exposición mediática de la familia.
El falso cura, Enrique Olivares, falleció en 2022. Había sido condenado en 2014 por un delito de allanamiento de morada, tres delitos de secuestros, tres delitos de amenazas, un delito de tenencia ilícita de armas y tres faltas de lesiones. Pese a la gravedad de estos hechos, no se incorporaron a la causa de la 'Operación Kitchen'.
Olivares estaba citado para declarar en octubre de 2020 en el marco de esta investigación, pero el entonces juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón decidió suspender el interrogatorio después de que un informe forense determinara que no se encontraba en condiciones de prestar testimonio.
Grabaciones con Rajoy y documentación sensible
Guillermo Bárcenas ha señalado igualmente que su padre le habló de unas grabaciones que habría realizado al propio Mariano Rajoy y al ex secretario general y actual senador del PP Javier Arenas en relación con la contabilidad B del partido, así como de que el expresidente del Gobierno, siempre según la versión del extesorero, habría destruido un sobre con dinero procedente de esa caja B.
“Yo le pregunté. Me habló de unas grabaciones en las que subía al despacho de Mariano Rajoy en presencia de Arenas. El detalle no me acuerdo, pero era algo de la contabilidad B, de un remanente que había quedado”, ha indicado ante los magistrados.
No obstante, el hijo de Bárcenas ha puntualizado que desconocía “los movimientos de cajas” con documentación que su padre trasladó desde la sede del PP en la calle Génova de Madrid hasta el estudio de restauración de su madre.
“No sabía lo que había ahí dentro, yo sabía lo que me contaba mi padre, que había una documentación que afectaba pero yo nunca lo vi”, ha precisado, subrayando a continuación: “A mí me intentaron dejar al margen, conmigo no contaban”.