Manuel Aarón Fajardo aparece en la investigación del caso Plus Ultra como una de las figuras más relevantes en el plano internacional del entramado analizado por la Audiencia Nacional, donde se investiga una presunta red de tráfico de influencias vinculada al rescate de 53 millones de euros concedido a la aerolínea en 2021.
Según el auto emitido por el juez José Luis Calama, Fajardo es identificado como “el hombre de Zapatero en Venezuela”, una pieza que habría operado como canal de conexión entre el entorno empresarial de Plus Ultra y contactos políticos en el país caribeño.
El “equipo” junto a Julio Martínez
La investigación sitúa a Fajardo en una estructura operativa en la que también aparece Julio Martínez Martínez, empresario de Elda, con quien formaría parte de lo que en algunos mensajes intervenidos se denomina directamente como “el equipo”.
El juez atribuye a ambos el papel de intermediarios directos con clientes, dentro de una red de sociedades y contactos que se extiende entre España y Venezuela.
En varios mensajes analizados, Fajardo se refiere a esa coordinación interna como un trabajo conjunto con Martínez, reforzando la idea de una estructura paralela de gestión de contactos e influencias.
“El puente con ZP”
Uno de los elementos más relevantes del auto es la secuencia de comunicaciones intervenidas en plena pandemia, cuando la aerolínea buscaba soluciones urgentes a su situación financiera.
En abril de 2020, según la investigación, el entonces propietario de Plus Ultra menciona la necesidad de contactar con Fajardo y se habla de haber establecido un “puente con ZP” (José Luis Rodríguez Zapatero).
En ese contexto, el empresario señala a Fajardo como una figura clave dentro del engranaje de contactos. “Manuel es la pieza de ZP en Venezuela”, recoge uno de los mensajes atribuidos al entorno directivo de la aerolínea.
“Acabo de hablar con Fajardo”: la coordinación con el entorno de Plus Ultra
Otro de los mensajes incorporados a la causa refleja el nivel de interlocución atribuido a Fajardo dentro de la operación: “Acabo de hablar con Fajardo […]. Que me llama Zapatero”
Estas comunicaciones, según la investigación, reflejarían la existencia de canales directos o semidirectos de comunicación entre el entorno de la aerolínea y el círculo atribuido al expresidente del Gobierno.
El auto describe a Fajardo dentro de una estructura que habría operado en España, Venezuela y otros países, articulando contactos entre empresarios, intermediarios y figuras políticas.
Su papel se enmarca en lo que los investigadores denominan una red jerarquizada, donde distintos actores habrían cumplido funciones específicas como la captación de contactos, intermediación internacional, y gestión de relaciones con clientes o interlocutores políticos.